Quedó totalmente claro en las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo que no solo se definieron los nuevos congresistas, sino que se ebvidencia que dejaron a varios partidos históricos y recientes al borde de perder su existencia jurídica. Según el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil, al menos Oxígeno, La Fuerza, Comunes, Ecologista Colombiano y Esperanza Democrática no lograron superar el umbral mínimo de votos requerido para mantener su personería jurídica y participar en la asignación de curules.
Para esta contienda, el umbral en el Senado se fijó en 582.695 votos, equivalentes al 3 % de los sufragios válidos. La mayoría de estas colectividades quedó muy por debajo de ese número, lo que las deja fuera del reparto de escaños y amenaza su continuidad como partidos legales.
Oxígeno, liderado por Ingrid Betancourt, obtuvo solo 27.879 votos (0,14 %), muy lejos de los números necesarios para mantener representación. Por su parte, La Fuerza, del dirigente Roy Barreras, sumó 396.042 votos (2,03 %), acercándose al umbral pero sin alcanzarlo.
El partido Comunes, surgido tras el proceso de paz con las antiguas Farc, participó dentro de la coalición de Fuerza Ciudadana y alcanzó 114.722 votos (0,59 %), insuficiente para asegurar curules en Senado o Cámara. Finalmente, Ecologista Colombiano y Esperanza Democrática completan la lista de partidos que podrían perder su reconocimiento legal al no cumplir con los requisitos mínimos de votación.
Analistas políticos coinciden en que estos resultados muestran un fenómeno de concentración electoral, en el que los partidos con estructuras más consolidadas y bases activas logran mantenerse, mientras que los nuevos o los ligados a figuras históricas enfrentan grandes dificultades para competir a nivel nacional.
La pérdida de personería de estas colectividades podría marcar un cambio significativo en el mapa político colombiano, obligando a reorganizaciones internas y replanteamiento de estrategias para las próximas elecciones.

