La oposición proeuropea logró una victoria histórica en las elecciones parlamentarias en Hungría, poniendo fin a más de una década y media de gobierno del primer ministro Viktor Orbán.
El partido Tisza, liderado por Péter Magyar, se impuso con una amplia ventaja y se encamina a alcanzar una mayoría constitucional de dos tercios en el Parlamento.
Con más del 90% de los votos escrutados, la formación opositora obtendría alrededor de 138 escaños de un total de 199, superando ampliamente al partido oficialista Fidesz, que alcanzaría entre 54 y 56 curules.
La jornada electoral registró una alta participación, cercana al 77%, reflejando un fuerte deseo de cambio entre los votantes.
Tras conocerse los resultados preliminares, Orbán reconoció la derrota, calificando el resultado como “claro y comprensible”, y felicitó a su rival. Con esto, el mandatario deja el poder luego de 16 años al frente del país.
La victoria de Magyar marca un giro político significativo en Hungría, con propuestas orientadas al fortalecimiento de las relaciones con la Unión Europea, reformas institucionales y la reversión de varias políticas del anterior gobierno, en medio del descontento ciudadano por la situación económica y el deterioro de los servicios públicos.

