Desde hace aproximadamente una semana, la Zona Portuaria de Barranquilla (ZPB) cuenta con una nueva draga —la Hang Jun 6008— que llegó desde Puerto Ordaz, Venezuela para reforzar las labores de mantenimiento en el canal navegable de acceso, especialmente en el sector de Bocas de Ceniza, donde la acumulación de sedimentos había restringido el calado operativo.
La Hang Jun 6008, maquinaria de alta eficiencia con una capacidad de tolva de alrededor de 6.500 metros cúbicos, trabaja de manera continua en este punto crítico con el objetivo de recuperar y estabilizar el calado operativo a 10 metros, condición que permite el ingreso y salida de buques de mayor porte y tonelaje.
La presencia de este nuevo equipo responde a la necesidad de mantener la navegabilidad en la zona portuaria, tras varios años en los que diferentes dragas, incluidas otras de origen chino, han intervenido periódicamente el canal para enfrentar la sedimentación que naturalmente se presenta en la desembocadura del río Magdalena.
Autoridades del sector portuario han señalado que el incremento del calado es crucial para evitar desvíos de buques hacia otros puertos del Caribe colombiano, como Santa Marta o Cartagena, y fortalecer la competitividad logística del puerto en la región.
El contrato de manteniendo del canal, que incluye las labores de dragado con la Hang Jun 6008, está vigente hasta el 31 de julio de 2026, fecha en la que se espera que la profundidad de diseño se haya restablecido de forma estable y que el canal mantenga condiciones óptimas de operación durante varios meses más.
Representantes gremiales han afirmado que, gracias al trabajo de la draga, se observa un incremento progresivo de las profundidades en Bocas de Ceniza y que existe expectativa de que Capitanía de Puerto de Barranquilla y la Dimar puedan oficializar nuevamente el aumento del calado a 10 metros o más, lo que reforzaría la seguridad marítima y la confianza de navieros y operadores portuarios en la ciudad.
La llegada de la Hang Jun 6008 marca un paso importante en el mantenimiento del canal de acceso, cuya operatividad es decisiva para el desarrollo del comercio internacional y la dinámica logística del Atlántico, al tiempo que representa una inversión clave para la competitividad del puerto fluvial y marítimo de Barranquilla.

