El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, enfrentó este miércoles 9 de septiembre un intenso debate de moción de censura en el Senado, luego de la controversia generada por el viaje que realizó junto a su familia durante la emergencia provocada por el terremoto que golpeó al país en agosto.
Durante varias horas, sectores de oposición cuestionaron al funcionario por haberse desplazado a Santa Marta mientras continuaban las labores de atención a las comunidades afectadas por el desastre natural. Los críticos consideraron que el viaje y las imágenes difundidas posteriormente reflejaban una falta de sensibilidad frente a la emergencia.
Beltrán llegó al recinto para responder a los cuestionamientos y, aunque reconoció que la situación fue desafortunada, defendió que estuviera acompañado por su esposa y sus hijos.
El ministro lanzó entonces una de las frases más fuertes de su intervención.
“Es lamentable este hecho, pero lo que no lamento es que me hayan tomado una foto con mi esposa y mis hijos, y no con prostitutas y borracho en un lugar en el que no debía estar”, afirmó.
Beltrán sostuvo además que, pese a encontrarse con su familia, continuó pendiente de sus responsabilidades como ministro y mantuvo comunicación permanente con su equipo de trabajo.
Según explicó, la controversia terminó convirtiendo una fotografía familiar en el centro de un debate político, mientras que, a su juicio, se estaría guardando silencio frente a otros comportamientos de funcionarios o dirigentes.
“Lo que me parece curioso es que me lapiden condenando a la familia, pero hacen silencio ante las atrocidades que otros hacen a escondidas”, señaló durante su intervención.
Oposición y Gobierno chocaron por el viaje
La moción de censura estuvo marcada por fuertes intervenciones de las bancadas opositoras, que cuestionaron la decisión del ministro de tomarse unos días de descanso mientras el país enfrentaba las consecuencias del terremoto.
Desde esos sectores se insistió en que un funcionario de alto nivel debía mantener una presencia más activa durante una emergencia nacional, especialmente teniendo en cuenta las responsabilidades del Ministerio de Vivienda frente a las familias damnificadas.
Las bancadas cercanas al Gobierno, por su parte, salieron en defensa de Beltrán y cuestionaron que sectores vinculados al petrismo utilizaran el episodio para atacar al actual ministro.
Durante el debate también se recordó la situación que atravesó el sector de vivienda durante el Gobierno anterior, particularmente por las dificultades y cambios relacionados con programas como Mi Casa Ya.
Beltrán llevó cifras y propuestas al Senado
Más allá de responder por la polémica fotografía, el ministro aprovechó el debate para presentar las acciones que, según el Gobierno, se están preparando para atender a las comunidades afectadas por el terremoto.
Entre los anuncios estuvo un paquete de medidas para la recuperación de los territorios afectados y recursos destinados a apoyar a las familias damnificadas.
La cartera también anunció $100.000 millones para subsidios de arriendo destinados a personas afectadas por la emergencia.
De esta manera, el debate terminó convirtiéndose no solo en un juicio político sobre el viaje del ministro, sino también en un escenario para discutir la respuesta del Gobierno frente a la emergencia y el futuro de las políticas de vivienda.
La controversia, sin embargo, está lejos de desaparecer. Mientras la oposición sostiene que Beltrán debió priorizar su presencia en medio de la emergencia, el ministro insiste en que una fotografía familiar no puede convertirse en una condena política y defiende que continuó ejerciendo sus funciones durante el viaje.

