En un encendido discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente Gustavo Petro defendió esta tarde su política antidrogas y arremetió contra el gobierno de Estados Unidos, acusándolo de implacable con Colombia pese a los logros en incautaciones.
Petro arrancó su intervención con una frase contundente: “Hablo ante ustedes como un Presidente descertificado”. Según el mandatario, su gestión ha logrado incautar la mayor cantidad de cocaína registrada en el país, mientras que Washington ha decidido descertificarlo en la materia. Peticiones desde Colombia le exigían equilibrar la balanza de la lucha antidrogas, pero, dijo, los resultados pesan más que los señalamientos.
Durante su discurso, el presidente denunció que Donald Trump “lanza misiles contra lanchas de migrantes y los acusa de narcotraficantes, sin tener un arma para defenderse”, una crítica directa a la estrategia de EEUU en la frontera y su aplicación de leyes migratorias.
Petro también aseguró que en lo que va de su mandato han sido erradicadas 25.000 hectáreas de cultivos de coca, cifra que, según él, demuestra el compromiso de Colombia con los tratados internacionales. Y añadió que la descertificación es “un acto político más que técnico”, orquestado por quienes, dijo, están aliados con el narcotráfico o con intereses extranjeros.
El discurso de Petro, sin duda ha generado reacciones inmediatas: diplomáticos, medios de prensa y opositores cuestionan ahora la discrepancia entre los resultados que presenta Petro y la decisión de Estados Unidos, mientras el presidente reclama un espacio de dignidad en la mesa internacional.
El presidente Petro en su intervención ante la ONU, se pudo concluir lo siguiente:
1. Estrategia narrativa
Petro usa dos piezas clave para fortalecer su discurso: por un lado, presenta cifras concretas (incautaciones y erradicaciones) que respaldan logros tangibles; por otro, denuncia una victimización diplomática al presentarse “descertificado” pese a esos logros, lo que le permite virar la mirada hacia una narrativa de injusticia internacional.
2. Audiencia e implicaciones
Su mensaje está dirigido tanto al público colombiano como al internacional. En Colombia refuerza su base ante quienes critican que el país pague costos altos en seguridad, mientras que ante la comunidad internacional busca mostrar que la política antidrogas debe evaluarse también bajo estándares de soberanía, derechos humanos y proporcionalidad.
3. Riesgos y contradicciones
- Aunque Petro aporta cifras, la descertificación no se basa solamente en números de incautaciones, sino en estándares de cooperación, transparencia y capacidad institucional ante lavado de activos; críticos esperarán pruebas y seguimiento.
- Al confrontar directamente a EEUU, se abre el juego político internacional, lo que puede tensar relaciones diplomáticas si no se acompaña de acciones concretas.
- La retórica fuerte tiene buen efecto simbólico, pero requiere que lo ejecutado en terreno —con justicia penal, transparencia y resultados permanentes— esté a la altura del discurso.
4. ¿Qué buscará ahora Petro?
- Debilitar la narrativa de quienes usan la descertificación para criticar al gobierno sin considerar los esfuerzos estatales.
- Posicionar a Colombia no como un país suspendido, sino como un actor con capacidad de negociación y con registros verificables.
- Forzar que se revisen los criterios de Estados Unidos o se plantee cooperación internacional más justa, en la que no solo se exija, sino que también se reconozca.
Lo cierto es que, el discurso de Petro ante la ONU deja claro que no solo quiere ser escuchado, sino que busca cambiar la narrativa del “problema colombiano” hacia la de un país que, según él, sigue aportando pese a las sanciones diplomáticas. Será clave observar si tras las palabras vienen medidas que refuercen su versión ante la comunidad internacional.

