La prolongada ejecución de las obras de la Gran Vía sigue pasando factura al comercio en el norte del Atlántico. Al menos 10 locales han cerrado sus puertas en el centro comercial Le Champ, donde empresarios aseguran que la falta de flujo de clientes ha hecho insostenible la operación de varios negocios.
El panorama es evidente: vitrinas vacías, esteras abajo y avisos de “Se arrienda” reflejan la crisis que atraviesa este tradicional punto de encuentro, que durante años fue frecuentado por estudiantes universitarios y residentes del sector de Villa Campestre.
Según Karol De La Torre, encargada de relaciones públicas del centro comercial, la demora en la culminación del proyecto vial se ha convertido en “un gran enemigo” para los comerciantes. De los 44 locales e islas disponibles, 37 estaban ocupados hasta hace poco, pero la cifra ha disminuido tras el cierre de al menos 10 establecimientos.
“Los negocios que siguen están luchando cada día, aferrándose al centro comercial. Esto es una tradición, pero la obra no tiene doliente”, afirmó.
Uno de los principales problemas, según los afectados, es la constante modificación de accesos al centro comercial, lo que ha generado confusión entre los clientes. Las entradas por la carrera 51B y la carrera 46 presentan dificultades, afectando la llegada de visitantes.
A esto se suma un aumento en la percepción de inseguridad. Comerciantes han tenido que reforzar medidas con apoyo de la Policía, debido a que la baja afluencia de personas en la zona facilita la acción de delincuentes.
Ventas en picada
La situación económica es crítica. Janina Cabrera, comerciante del lugar, aseguró que sus ventas han caído hasta en un 80%. “Hay días en que solo atendemos a cuatro o cinco clientes. Ni en pandemia vivimos algo así”, expresó.
La empresaria también relató que tuvo que despedir a una trabajadora por falta de ingresos y abandonar otra actividad económica para sostener su negocio.
“Hay días en que cierran todos los accesos y simplemente no llega nadie. Nos toca cerrar porque no tiene sentido abrir”, agregó.
Obra sin fecha clara
La etapa actual de la Gran Vía inició en marzo de 2023 y ya ha tenido múltiples prórrogas: primero septiembre de 2024, luego junio de 2025 y ahora junio de 2026 como nueva fecha estimada de entrega.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. Comerciantes aseguran que los constantes retrasos, sumados a factores como lluvias y ajustes en redes de servicios públicos, siguen aplazando el avance.
Incluso, la obra es objeto de indagación por parte de la Contraloría, lo que aumenta las dudas sobre su ejecución.
Mientras tanto, los empresarios de Le Champ lanzan un llamado urgente a la comunidad para que apoye el comercio local y evite el cierre definitivo de más negocios.
“Queremos que la gente vuelva, que no nos dejen solos. Este lugar aún tiene vida, pero necesita apoyo”, concluyeron.

