La investigación por el asesinato de Miguel Uribe Turbay ha permitido a las autoridades identificar y judicializar a varias personas que habrían intervenido en la ejecución y coordinación del ataque. Sin embargo, todavía permanece sin respuesta uno de los interrogantes más importantes del expediente: ¿quién impartió la orden para acabar con la vida del dirigente político?
La reconstrucción del caso comenzó prácticamente desde el mismo día del atentado, cuando fue aprehendido el menor señalado de ejecutar el ataque. Desde entonces, investigadores de la Fiscalía y la Policía han recopilado cámaras de seguridad, información de teléfonos celulares, interceptaciones, testimonios, análisis balísticos y diferentes peritajes para reconstruir la cadena de acontecimientos.
Ese trabajo permitió identificar vehículos, personas y movimientos que habrían antecedido al ataque, así como establecer los presuntos roles de varios de los involucrados.
Según la hipótesis investigativa conocida hasta ahora, la estructura señalada de estar detrás del crimen es la Segunda Marquetalia, una de las disidencias de las antiguas FARC. Dentro de la investigación aparecen nombres como Iván Márquez, John 40, el Zarco Aldinever y alias Yaco, señalados como posibles responsables de mayor nivel y sobre quienes existen órdenes de captura, de acuerdo con la información del proceso.
No obstante, una cosa es identificar a quienes presuntamente participaron en la organización y ejecución del atentado y otra establecer quién tomó la decisión definitiva.
Los eslabones que ya fueron identificados
La Fiscalía ha avanzado judicialmente contra nueve personas vinculadas al caso. Siete de ellas ya recibieron condenas, mientras que otras dos continúan enfrentando procesos judiciales.
Entre los condenados está el menor identificado en el expediente como alias ‘Tians’, señalado de ejecutar materialmente el ataque y quien recibió una sanción de siete años en un centro especializado para adolescentes.
También fue condenado Elder José Arteaga, alias ‘El Costeño’ o ‘Chipi’, señalado como uno de los coordinadores logísticos. Tras un acuerdo con la justicia, recibió una pena de 26 años de prisión.
Alias ‘El Hermano’ y Catherine Andrea Martínez, alias ‘Gabriela’, también fueron condenados a 21 años. La investigación atribuyó a Martínez participación en la entrega del arma utilizada durante el atentado.
A esta lista se suman Harold Daniel Barragán Ovalle, condenado a 21 años, y Cristian Camilo González, quien pactó una pena de 11 años, aunque el acuerdo debe cumplir el trámite judicial correspondiente.
Mientras tanto, Yorman David Mora, alias ‘El Caleño’, fue llamado a juicio, y Simeón Pérez, alias ‘El Viejo’, continúa vinculado a la investigación.
Una investigación que todavía no termina
Los investigadores han logrado reconstruir diferentes etapas del ataque, pero aún buscan determinar cómo se habría tomado la decisión dentro de la estructura criminal y quién habría transmitido la instrucción a los encargados de ejecutar el plan.
Ese punto resulta fundamental para la investigación, pues permitiría establecer si los responsables ya judicializados actuaron por cuenta propia o si recibieron instrucciones de integrantes de un nivel superior.
La familia de Miguel Uribe también ha pedido que se revisen las circunstancias relacionadas con su esquema de seguridad y que se establezcan eventuales responsabilidades de funcionarios o entidades encargadas de su protección.
En paralelo, han surgido acusaciones y señalamientos políticos alrededor del caso. Entre ellos figura una denuncia presentada ante la Comisión de Acusación contra el expresidente Gustavo Petro. Sin embargo, este tipo de señalamientos políticos no equivale a una determinación judicial de responsabilidad.
Por ahora, la investigación mantiene abierta la búsqueda del último eslabón de la cadena.
Las autoridades ya tienen identificados a varios de los presuntos ejecutores, coordinadores y colaboradores del atentado. Lo que falta por establecer es quién habría tomado la decisión de ordenar el crimen y qué nivel de la estructura señalada estuvo realmente detrás de esa instrucción.
Esa respuesta podría ser determinante para cerrar la investigación y establecer la totalidad de las responsabilidades por el asesinato de Miguel Uribe Turbay.

