En el entramado geológico del norte de Colombia, la Falla de Oca se erige como una de las estructuras tectónicas más imponentes y de mayor trascendencia regional. Con una orientación predominantemente oeste-este, esta fractura de la corteza terrestre dibuja una línea crítica que atraviesa las subregiones sur y centro-sur del departamento de La Guajira, sirviendo de antesala antes de adentrarse de forma definitiva en territorio venezolano.
Municipios en la línea de la traza principal
La traza principal de la falla ejerce una influencia directa en el ordenamiento físico de la región, cruzando de manera explícita o colindando con los territorios de los siguientes municipios guajiros:
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Riohacha: Afecta específicamente el flanco sur del término municipal.
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Maicao, Albania y Hatonuevo: Localizados directamente sobre el corredor de influencia tectónica.
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Barrancas, Fonseca y Distracción: Sectores donde la traza define gran parte de la geografía física local.
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San Juan del Cesar: Límite sur del recorrido principal de la falla en este tramo.
Influencia en la Alta Guajira

Por su parte, las municipalidades de Uribia y Manaure, ubicadas geográficamente en el extremo norte del departamento, se sitúan por fuera del paso directo de la fractura. No obstante, a pesar de que la traza principal no segmenta los cascos urbanos ni los núcleos de estos municipios, ambas localidades experimentan una notable influencia de su dinámica sísmica y estructural, dada la magnitud del sistema tectónico de Oca en todo el Caribe colombiano.

