El gobierno de Irán afirmó este martes que no tiene previsto permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en las instalaciones nucleares que resultaron afectadas tras recientes ataques en el contexto del conflicto.
La posición de Teherán surge luego de declaraciones del vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, quien aseguró que Irán habría aceptado nuevas condiciones de verificación internacional sobre su programa nuclear.
Sin embargo, autoridades iraníes desmintieron esa versión y reiteraron que, por ahora, no contemplan el ingreso de inspectores a las instalaciones impactadas, lo que incrementa la tensión diplomática en torno al control y monitoreo de su programa atómico.
El cruce de declaraciones se produce en medio de un clima de alta sensibilidad internacional sobre el programa nuclear iraní y el rol del OIEA como organismo encargado de supervisar el cumplimiento de los acuerdos de no proliferación.
Hasta el momento, no se ha confirmado ningún acuerdo formal entre las partes sobre nuevas inspecciones, mientras continúan las diferencias públicas entre Washington y Teherán sobre el alcance de la supervisión internacional.

