Una investigación de Revista Raya señala que Audifarma, uno de los principales gestores farmacéuticos del país, recibió pagos por más de 3 billones de pesos provenientes de la Nueva EPS, mientras simultáneamente desarrollaba la construcción de una clínica privada de alto nivel en Pereira, denominada Clínica Central del Eje.
Según el informe, durante los años recientes, la empresa recibió anticipos y pagos regulares de la EPS, pese a que a finales de 2024 había solicitado acogerse a la ley de reorganización empresarial por supuesta crisis financiera. Mientras esto ocurría, Audifarma avanzaba en la construcción de un edificio de doce pisos con 90 consultorios, quirófanos, urgencias y servicios especializados de oncología y cardiología, inaugurada en noviembre de 2024 y promovida en actos públicos que contaron con la presencia de la esposa del alcalde de Pereira.
La investigación señala que este flujo de recursos contrastó con la situación crítica de hospitales e IPS en regiones como el Cauca, donde muchas entidades no recibieron pagos por servicios prestados con normalidad. Además, Audifarma estaría vinculado a una red empresarial de compañías paralelas, utilizadas para diversificar inversiones en salud y servicios privados, mientras mantenía deudas por más de 3 billones de pesos según documentos internos.
Implicaciones del caso:
- Posible desvío de recursos públicos: fondos que debían destinarse a medicamentos y atención podrían haberse invertido en un proyecto privado.
- Conflicto con la ley de integración vertical: la legislación colombiana limita que EPS, dispensadores de medicamentos o proveedores directos se integren verticalmente para evitar monopolios o desvíos de recursos.
- Fallas en control estatal: el caso pone en entredicho la supervisión de entidades como la Superintendencia de Salud y la Fiscalía, y la transparencia en el manejo de los giros de las EPS.
- Riesgo al sistema de salud institucional: si recursos destinados a la atención pública se desvían, hospitales y pacientes podrían quedar desfinanciados.
La investigación plantea serias preguntas sobre el control y la rendición de cuentas en el sistema de salud colombiano, y abre la puerta a posibles investigaciones por parte de los entes de control sobre el uso de recursos públicos destinados a la atención médica.

