El panorama político de La Guajira atraviesa un momento de alta tensión debido a las controversias que involucran a dos de sus principales representantes en el Congreso: el representante a la Cámara Juan Loreto Gómez y la senadora Martha Peralta, quienes enfrentan cuestionamientos por decisiones públicas y procesos judiciales que mantienen en expectativa a la opinión pública.
En el caso de Juan Loreto Gómez, el congresista del Partido Conservador ha sido objeto de críticas luego de otorgar reconocimientos a la empresa Aqualia, operadora de los servicios de acueducto y alcantarillado, una decisión que generó inconformidad entre sectores de la ciudadanía debido a las constantes quejas por la prestación del servicio de agua potable en el departamento.
A este escenario se suma la situación jurídica del representante, quien enfrenta investigaciones que podrían tener incidencia en su continuidad como congresista. Aunque los procesos continúan su curso y no existe una decisión definitiva, el caso ha incrementado la incertidumbre sobre su futuro político.
Por su parte, la senadora Martha Peralta, del Pacto Histórico, afronta una investigación formal en la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia por su presunta participación en el escándalo de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en un caso que involucra el supuesto direccionamiento de contratos en Riohacha.
Como parte del proceso judicial, la congresista se comprometió a no salir del país ni cambiar de residencia sin autorización de la Corte mientras avanzan las investigaciones. Peralta ha rechazado los señalamientos y sostiene que es inocente, además de manifestar que durante el proceso se han presentado presuntas vulneraciones a sus garantías procesales.
Las situaciones que enfrentan ambos legisladores se desarrollan en un contexto de creciente exigencia ciudadana por mayores resultados en La Guajira, un departamento que continúa enfrentando desafíos en materia de acceso al agua potable, infraestructura y desarrollo social. Mientras avanzan los procesos y las investigaciones, el futuro político de Juan Loreto Gómez y Martha Peralta permanece sujeto a las decisiones que adopten las autoridades competentes.

