La iglesia Vida Abundante manifestó su inconformidad frente al proceso de desalojo y la subasta del inmueble donde actualmente funciona su sede en Barranquilla, en medio de un conflicto con la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de administrar bienes en proceso de comercialización.
El pastor Jorge Freyle, líder de la congregación, aseguró que la comunidad religiosa no ocupa el predio de manera irregular y que ha mantenido durante casi tres décadas una relación contractual con el inmueble, incluyendo el pago de arriendos y la realización de inversiones para su mantenimiento.
De acuerdo con su versión, la iglesia ha destinado importantes recursos económicos a la adecuación del lugar, los cuales —según afirma— superan los dos mil millones de pesos aportados por la feligresía a lo largo de los años.
Freyle también cuestionó las cifras relacionadas con supuestas obligaciones pendientes, señalando inconsistencias en los valores divulgados por distintas fuentes y expresando preocupación por el impacto que tendría la subasta del inmueble.

El líder religioso afirmó que la congregación ha acudido a instancias de control para revisar el proceso y pidió garantías de debido proceso, al considerar que podrían estar en riesgo derechos fundamentales como la libertad religiosa.
Mientras tanto, la SAE reiteró que el proceso de subasta del predio continúa en firme y está previsto para iniciar el 7 de mayo, con respaldo jurídico vigente, lo que mantiene la tensión entre las partes sobre el futuro del inmueble.

