La creciente ola de extorsiones continúa golpeando al comercio en la región Caribe. En las últimas horas se conoció que una estructura delincuencial estaría intimidando a comerciantes del municipio de Fundación, Magdalena, mediante amenazas y la exigencia del pago de un presunto «impuesto de guerra», situación que mantiene en alerta a empresarios y habitantes.
De acuerdo con las denuncias conocidas, los delincuentes estarían presionando a propietarios de establecimientos comerciales para que entreguen sumas de dinero bajo amenazas de atentar contra sus vidas o sus negocios en caso de negarse a cumplir con las exigencias.
La situación se suma a la crisis de seguridad que también enfrenta Bosconia, Cesar, donde decenas de comerciantes decidieron cerrar sus establecimientos como señal de protesta por las constantes extorsiones de las que aseguran ser víctimas.

Los hechos han generado preocupación entre los gremios económicos, que advierten sobre el impacto de estas acciones criminales en la actividad comercial, el empleo y la tranquilidad de los ciudadanos.
Ante este panorama, diversos sectores han solicitado una respuesta contundente del Gobierno Nacional y de la Fuerza Pública para frenar el avance de las organizaciones delincuenciales que vienen afectando al sector productivo en varias zonas del Caribe colombiano.
Mientras tanto, las autoridades mantienen operativos y labores de inteligencia para identificar a los responsables de las amenazas y fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en los municipios afectados, con el fin de garantizar la seguridad de comerciantes y ciudadanos.

