A pocos días de conmemorarse 40 años de la toma del Palacio de Justicia, crecen las voces que rechazan cualquier intento de reescribir la historia del sangriento episodio ocurrido el 6 y 7 de noviembre de 1985, en el que murieron más de 90 personas, incluidos magistrados, funcionarios y civiles.
Usuarios en redes sociales han reaccionado con firmeza ante recientes pronunciamientos que, según ellos, buscan suavizar la responsabilidad del grupo guerrillero M-19, organización a la que perteneció el hoy presidente Gustavo Petro.
“El país no olvida. Fue el M-19 quien ejecutó el asalto con armas y fuego al Palacio, en pleno debate sobre la extradición de narcos a EE.UU. en la Corte Suprema”, señalan ciudadanos en plataformas digitales, acompañando sus mensajes con imágenes de la tragedia.
El episodio sigue siendo una herida abierta en la historia de Colombia, marcado por la violencia de la toma guerrillera y la controvertida respuesta militar. A 40 años, el país exige memoria, verdad y responsabilidad histórica.

