El retorno de la sombra: ¿Por qué la maquinaria de Eduardo Pulgar sigue intacta?https://t.co/In2t6PCNfw pic.twitter.com/MBHyH2IvEG
— Pasa La Voz – Barranquilla Alerta (@PasaLaVozBQ) April 27, 2026
La política regional en el Caribe colombiano acaba de recibir una lección sobre la resiliencia de las estructuras tradicionales. Mientras que en los estrados judiciales se dictan condenas y se habla de la lucha contra la corrupción, en el territorio —específicamente en el municipio de Fundación, Magdalena— la realidad es otra: la maquinaria de Eduardo Pulgar no solo sigue viva, sino que se está expandiendo con ambición renovada.
Una reaparición estratégica
El reciente acto político en Fundación, donde el excongresista Eduardo Pulgar apareció públicamente para ungir a la actual concejal Maura De Vega como su carta para la Alcaldía, no fue un evento casual. Fue una demostración de fuerza. En un auditorio abarrotado, el exsenador —quien cumple libertad condicional tras su condena por tráfico de influencias y cohecho— dejó claro que su capacidad de convocatoria y su mando sobre el grupo político permanecen intactos.
“De la mano de Dios y de todos ustedes, vamos a elegir a Maura, alcaldesa de Fundación”, sentenció Pulgar, ante una audiencia que respondió con aplausos, ignorando, o quizás legitimando, los antecedentes que pesan sobre su líder.
El mapa del poder: Un clan que se recicla
La presencia de Pulgar en el evento no fue solitaria. Estuvo rodeado de una «nueva guardia» que confirma que el clan ha logrado blindarse y proyectarse más allá de sus problemas judiciales. La lista de asistentes funciona como un mapa de las nuevas y viejas fichas del ajedrez político regional:
-
El brazo legislativo: Yessid Pulgar, senador electo y hermano del excongresista, quien llega al Capitolio con la fuerza de más de 146.500 votos.
-
La red territorial: Winsner Sandoval, representante electo por la circunscripción Afro y hermano de la alcaldesa de Soledad, Alcira Sandoval.
-
Nuevos rostros y viejos conocidos: La presencia del representante electo César Barrera, junto a figuras como el diputado Yohan Pinedo y la electa representante Elizabeth Molina —quien llega al Congreso a pesar de haber perdido su investidura como diputada por temas de incompatibilidad—, demuestra que el grupo ha logrado integrar a aliados de peso en el Magdalena y el Atlántico.
La máquina frente a la opinión

¿Cómo explicar que un grupo liderado por un condenado por corrupción continúe ganando terreno? Los analistas coinciden en un diagnóstico clínico: la dependencia de la maquinaria sobre el voto de opinión.
Mientras los debates nacionales se centran en la ética política, en municipios como Fundación y Soledad —fortines históricos del clan— la política se mueve por otros carriles. El éxito del grupo radica en una red capilar de liderazgos locales, clientelismo estructurado y una capacidad de movilización que fideliza al electorado, transformando la lealtad en votos duros, difíciles de erosionar con discursos desde la capital.
El mensaje para las regionales
La movida en Fundación es apenas el preludio de lo que se avecina. Con una red consolidada que atraviesa las fronteras del Atlántico hacia el Magdalena, la casa Pulgar está enviando un mensaje claro a sus contradictores: su inhabilitación judicial no significa su inhabilitación política.
Para los electores de la región, la pregunta que queda flotando es si esta estructura, forjada bajo el sello de la influencia y el poder local, será capaz de sobrepasar los controles institucionales en las próximas elecciones regionales, o si, por el contrario, los cuestionamientos judiciales terminarán por fracturar una maquinaria que, por ahora, parece indestructible.

