La entrada a Barranquilla por el emblemático Puente Pumarejo continúa generando preocupación entre quienes transitan por este importante corredor vial, debido a la falta de iluminación en buena parte de la estructura durante las horas de la noche.
El nuevo Puente Pumarejo, inaugurado en diciembre de 2019 y convertido en una de las principales puertas de acceso a Barranquilla desde el Magdalena, fue concebido como una obra estratégica para la movilidad y la conexión de la ciudad con el resto de la región Caribe.
Sin embargo, quienes llegan a la capital del Atlántico por esta vía se encuentran actualmente con una imagen muy diferente a la que se esperaba de una de las obras más representativas de la infraestructura regional: un puente que permanece en penumbra durante la noche.
La situación no solo afecta la imagen de uno de los principales accesos a Barranquilla. También vuelve a poner sobre la mesa las inquietudes relacionadas con la seguridad y las condiciones de quienes utilizan este corredor, especialmente durante los desplazamientos nocturnos.
El Puente Pumarejo cuenta con seis carriles, además de espacios para peatones y ciclistas, y conecta a Barranquilla con el corredor hacia el Magdalena y el resto del país.
Ante este panorama surge una pregunta para las nuevas autoridades nacionales: ¿será que con el nuevo Gobierno la icónica entrada a Barranquilla volverá a estar completamente iluminada?
La recuperación del sistema de iluminación permitiría devolverle al puente parte del protagonismo que tiene como símbolo de entrada a la ciudad y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones del corredor durante la noche.
Por ahora, la inquietud permanece entre conductores y ciudadanos que esperan que el acceso a Barranquilla deje de ser recibido a oscuras.

