Una fuerte ola de indignación sacude a los habitantes del barrio La Esmeralda, específicamente en el sector conocido como ‘La Loma Roja’, en el suroccidente de Barranquilla. Lo que debía ser un motivo de celebración por la pavimentación de algunas vías se ha convertido en un dolor de cabeza y en un peligro inminente para la comunidad.
Los vecinos, respaldados por el edil de la localidad, Miguel Herrera, denuncian que la Alcaldía de Barranquilla se niega a aprobar dos muros de contención vitales en la carrera 15E entre calles 72B y 73, tramo que ya fue pavimentado pero que quedó completamente desprotegido.

Accidentes y peligro latente
De acuerdo con el llamado urgente de los habitantes, la falta de estos muros ya está cobrando facturas: varios adultos mayores han sufrido caídas y se han registrado múltiples accidentes de motociclistas debido a las condiciones del terreno. «La Alcaldía no dice nada y no nos da soluciones», manifiestan con preocupación.
Ante la falta de respuestas y sabiendo que al contratista solo le quedan 20 días de trabajo antes de retirar la maquinaria, la comunidad tomó una decisión radical: no permitirán que las máquinas salgan del barrio hasta que la administración distrital firme el compromiso de construir los muros de contención.
Más vías olvidadas y riesgo de inundación

El inconformismo en La Loma Roja no termina ahí. La comunidad reporta tres puntos críticos adicionales donde las obras quedaron a medias o simplemente fueron ignoradas:
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Calle 73 entre carreras 15F y 16: La vía va a quedar sin pavimentar. Los vecinos temen lo peor, ya que toda el agua de lluvia corre por este sector afectando y socavando de manera directa a las casas que están ubicadas en la parte baja de la loma.
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Carrera 18 entre calle 72C y carrera 21B: Este tramo no ha sido aprobado dentro de los planes de pavimentación.
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Calle 73B entre carrera 21B y carrera 17A: La comunidad sigue exigiendo que esta calle sea incluida de urgencia en el programa de ‘Barrios a la Obra’.
Los líderes comunitarios y el edil Miguel Herrera exigen la presencia inmediata de los delegados de la Secretaría de Obras Públicas del Distrito. La comunidad de La Esmeralda advierte que no cederá en sus protestas hasta que se garanticen obras completas y seguras que no pongan en riesgo la vida de los abuelitos ni la estabilidad de sus viviendas.

