La Alcaldía de Barranquilla puso en marcha la primera Planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos en el mercado público Gran Bazar, un proyecto pionero que busca convertir la basura en oportunidades y fortalecer la economía circular en la ciudad.
Con capacidad para procesar hasta tres toneladas de residuos al día, la planta transforma restos de alimentos y otros desechos orgánicos en biogás, fertilizantes líquidos y compost, contribuyendo a reducir la cantidad de basura que llega a los rellenos sanitarios.
“Cada residuo que antes terminaba en el relleno sanitario hoy puede convertirse en una oportunidad”, afirmó el alcalde Alejandro Char. “Con esta planta estamos cambiando la forma de gestionar los residuos en nuestros mercados y avanzando hacia una ciudad más sostenible”.
Tecnología que convierte residuos en recursos
El sistema de la planta combina molinos, bioreactores y digestión anaerobia para procesar los residuos. Entre los subproductos destacan:
- Biogás, capaz de generar electricidad para 200 a 250 hogares.
- Biol, un fertilizante líquido que aumenta la productividad agrícola.
- Compost y otros insumos orgánicos, que mejoran la fertilidad del suelo.
Además, la planta incorpora un sistema con larvas de mosca soldado negra, que consumen hasta el 70 % de los residuos iniciales, produciendo biomasa rica en nutrientes.
Recicladores, aliados clave
La iniciativa incluye la participación de más de 4.500 recicladores y 30 asociaciones del sector, quienes son capacitados y formalizados para mejorar la separación de residuos en la fuente y aumentar el aprovechamiento de materiales.
“Gracias al trabajo conjunto con los recicladores, hoy tenemos menos basura y más aprovechamiento de residuos en el Gran Bazar, contribuyendo a una Barranquilla más limpia”, explicó Ana María Aljure, gerente de Ciudad.
Hacia una ciudad más limpia y sostenible
Históricamente, la acumulación de residuos orgánicos en los mercados públicos ha sido un desafío ambiental. Con esta planta, Barranquilla avanza hacia un modelo integral de gestión de residuos sólidos, priorizando reducción, reutilización y aprovechamiento antes de la disposición final.
El proyecto hace parte de la estrategia ‘Barranquilla limpia y linda’, y representa un paso concreto hacia un futuro más sostenible, donde la basura se convierte en recursos y la ciudad refuerza su compromiso con la protección del medio ambiente.

