La madrugada de este lunes se tiñó de luto para la Policía Nacional y para la comunidad del barrio El Vergel. Una labor de patrullaje rutinaria, que debía ser un procedimiento estándar de control ciudadano, terminó en una tragedia incalculable: el patrullero José Fernando Erazo Quintana, de 37 años, fue asesinado tras abordar a un hombre que se resistió a una requisa.
El desenlace de una rutina mortal
El incidente tuvo lugar en la carrera 32A con calle 46, un sector donde el patrullero Erazo Quintana realizaba labores de vigilancia. Al observar a un individuo con actitud sospechosa, el uniformado, cumpliendo con su deber constitucional de velar por la seguridad del sector, decidió interceptarlo para una verificación de rutina.
Lo que siguió fue un intercambio breve y fatal. Según los testimonios recolectados, el sujeto se negó de plano a la inspección y, lanzando una advertencia que marcaría el destino de ambos, espetó: «Déjame sano». Segundos después, la frase se materializó en una descarga de fuego. El agresor desenfundó un arma y disparó a quemarropa contra el patrullero, dejándolo herido de gravedad en el asfalto.
Resumen de los hechos
| Aspecto | Detalles |
| Fecha | Lunes, 4 de mayo de 2026 |
| Lugar | Carrera 32A con calle 46, barrio El Vergel |
| Víctima | Patrullero José Fernando Erazo Quintana (37 años) |
| Circunstancia | Procedimiento de rutina (requisa) |
| Centro médico | Hospital Carlos Holmes Trujillo |
Un héroe en el cumplimiento del deber
El patrullero Erazo Quintana fue auxiliado prontamente por sus compañeros y trasladado al Hospital Carlos Holmes Trujillo. A pesar de los esfuerzos del equipo médico por estabilizarlo y salvar su vida, la gravedad de las lesiones fue determinante. Minutos después de su ingreso, el personal de salud confirmó su fallecimiento, sumiendo en un profundo dolor a sus familiares, amigos y a toda la institución policial.
Consternación en el sector
Este hecho ha causado una profunda indignación en el barrio El Vergel. Los habitantes del sector han expresado su rechazo ante este acto de violencia sin sentido contra un servidor público. Mientras tanto, las autoridades han desplegado un operativo especial en la zona para dar con el paradero del agresor, quien huyó del lugar inmediatamente después de cometer el crimen.
La Policía Metropolitana se encuentra adelantando las investigaciones pertinentes para identificar al responsable mediante cámaras de seguridad del sector y testimonios recolectados en la escena del crimen.
Este es un recordatorio de los peligros a los que se enfrentan a diario los uniformados en las calles, en una labor que, en cuestión de segundos, puede cambiar el curso de una vida.

