“Comportamiento doloso”: Fiscalía acusa a agente del CTI de presuntamente matar a su esposo de tres disparos

Chirley Hernández Rojas no aceptó los cargos por homicidio agravado y porte ilegal de armas. La Fiscalía sostiene que la funcionaria habría disparado contra Aldemar Alfredo Avendaño, secretario de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla.

Un giro en la investigación por la muerte de un funcionario del Tribunal Superior de Barranquilla quedó expuesto este miércoles durante la audiencia de imputación de cargos contra su esposa, Chirley Hernández Rojas, investigadora del CTI de la Fiscalía.

El fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres, le imputó los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, por su presunta responsabilidad en la muerte de Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años.

El funcionario judicial fue encontrado muerto el pasado 21 de marzo dentro del apartamento que compartía con su familia en el edificio Catedral Plaza, ubicado en el barrio Boston de Barranquilla.

Durante la audiencia, el fiscal aseguró que la víctima habría recibido tres impactos de bala, en la cabeza, el tórax y el miembro superior izquierdo.

“Fue ultimado presuntamente por la misma esposa”, manifestó el representante de la Fiscalía, quien calificó la conducta atribuida a Hernández Rojas como un “comportamiento doloso”.

Según la hipótesis presentada por el ente investigador, la funcionaria habría utilizado un arma de fuego que no contaba con autorización para su porte.

¿Por qué la Fiscalía cambió la hipótesis inicial?

El caso inicialmente fue manejado bajo una hipótesis diferente.

La noche del 21 de marzo, Hernández Rojas manifestó a las autoridades que su esposo había llegado al apartamento alrededor de las 9:00 de la noche después de consumir bebidas alcohólicas desde horas de la tarde.

Según esa primera versión, Avendaño permaneció en la sala mientras continuaba tomando cerveza. Posteriormente, ella y sus hijos habrían escuchado varias detonaciones y, al salir de la habitación, encontraron al funcionario muerto.

Junto al cuerpo fue localizada una pistola calibre 9 milímetros y cinco vainillas.

Sin embargo, el avance de las investigaciones y los elementos materiales probatorios recopilados por la Fiscalía llevaron a modificar la hipótesis inicial y a orientar el caso hacia un presunto homicidio.

Fiscalía sostiene que la víctima estaba en estado de indefensión

Otro de los elementos expuestos durante la imputación fue la condición en la que presuntamente se encontraba Avendaño al momento de los hechos.

El fiscal señaló que la víctima habría estado en estado de embriaguez, circunstancia que, según la Fiscalía, habría limitado su capacidad para reaccionar o defenderse frente al ataque.

Niebles Torres también indicó que Hernández Rojas y Avendaño mantenían una relación desde hacía aproximadamente 16 años.

¿Qué respondió la investigadora del CTI?

Ante la pregunta del juez sobre si aceptaba los cargos formulados por la Fiscalía, Hernández Rojas respondió de manera contundente:

“No los acepto, señor juez. Soy inocente”.

La negativa implica que el proceso continuará por la vía judicial mientras la Fiscalía presenta los elementos con los que pretende demostrar la responsabilidad de la funcionaria y la defensa expone su versión de los hechos.

Ahora será un juez de control de garantías quien deberá definir las medidas que correspondan dentro del proceso.

El caso genera especial atención por tratarse de una funcionaria activa del CTI y por el cambio radical que tuvo la investigación: de un supuesto suicidio a una acusación formal de homicidio contra la propia esposa de la víctima.

Economía y Finanzas

[td_block_14 sort="popular7" custom_title="👀 Lo + Visto" block_template_id="td_block_template_4" header_color="#129141"]

📢 Último Minuto