Colombia continúa enfrentando una de las emergencias naturales más graves de los últimos años luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado durante la mañana del lunes 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el movimiento tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros y su epicentro se ubicó a unos 12 kilómetros de San José del Palmar. La fuerza del sismo fue percibida en numerosas regiones del país y provocó daños en viviendas, edificaciones, vías, centros educativos y hospitales.
El balance entregado este martes 11 de agosto por el presidente Abelardo De La Espriella da cuenta de 181 personas fallecidas, 2.595 heridas y 195 desaparecidas. Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate, mientras continúan evaluando la magnitud real de los daños.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno declaró la emergencia como desastre de carácter nacional, una decisión que permite fortalecer la coordinación de los organismos de socorro y acelerar la movilización de recursos hacia las zonas más afectadas.
Pereira se encuentra entre los municipios que concentran mayores consecuencias. La capital de Risaralda, ubicada cerca del departamento del Chocó, registra decenas de víctimas y múltiples estructuras colapsadas o comprometidas. Las autoridades locales mantienen equipos de rescate desplegados en diferentes puntos de la ciudad.
El panorama también es complejo en otras zonas del Eje Cafetero, el Chocó y el Valle del Cauca, donde continúan las labores de búsqueda de personas que permanecen desaparecidas.
Infraestructura afectada
El Gobierno informó que la emergencia también dejó importantes afectaciones en infraestructura pública.
De acuerdo con el balance oficial, 807 centros educativos, 85 centros de salud, 74 vías, 377 centros comunitarios y 16 acueductos presentan algún tipo de afectación. También se reportó daño en la pista de un aeropuerto.
En Pereira, las autoridades informaron inicialmente sobre decenas de edificios colapsados y numerosos inmuebles comprometidos, mientras los organismos de emergencia realizan inspecciones para determinar cuáles estructuras pueden ser habitadas nuevamente.
La prioridad continúa siendo localizar a las personas desaparecidas y rescatar a quienes puedan permanecer bajo estructuras afectadas.
Las réplicas mantienen la alerta
La emergencia no terminó con el movimiento principal. Durante este martes se han registrado nuevas réplicas en el área del epicentro.
Una de ellas tuvo magnitud 3,8 y fue localizada nuevamente en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad cercana a los 99 kilómetros.
Las autoridades mantienen activos los protocolos de atención y recomiendan a las comunidades permanecer atentas a las instrucciones oficiales, especialmente en sectores donde existen edificaciones que pudieron haber quedado debilitadas.
Mientras avanzan las labores de rescate, el país enfrenta ahora el desafío de atender a miles de personas afectadas, restablecer servicios esenciales y comenzar la recuperación de las zonas que sufrieron los mayores daños.
La emergencia deja además una pregunta que todavía no tiene respuesta definitiva: ¿cuál será el impacto total del terremoto una vez concluyan las labores de búsqueda y se complete la evaluación de las estructuras afectadas?

