En un operativo de la Policía Nacional en el municipio de Cáceres, fue capturado Luis Enrique Nisperuza, alias Bigote, señalado cabecilla del Ejército de Guerrillas del Crimen (EGC). Durante la captura, sufrió una caída que le provocó una fractura, por lo que fue trasladado a un centro asistencial en Montería, donde permanece bajo estricta custodia policial mientras recibe atención médica.
Las autoridades ofrecían 100 millones de pesos de recompensa por información que permitiera dar con su paradero. La información proporcionada permitió a la Policía ejecutar el operativo con éxito, demostrando la efectividad de las recompensas ciudadanas como herramienta para desarticular estructuras criminales.
La captura de alias Bigote representa un golpe a la línea de mando del EGC en el norte del país, debilitando la presencia activa de la estructura en la región. Este hecho se suma a otros golpes recientes contra la organización, incluyendo la caída de alias Máquina en Frontino, evidenciando una presión coordinada sobre el EGC en Antioquia, el Caribe y el Pacífico.

