Al interior de Cambio Radical se respira tensión. La cuota política que esperaban del sistema de transporte masivo no se cumplió, y los dardos apuntan a la primera cabeza: Liliana Rosales, gerente saliente de Transmetro, quien dejará su cargo tras cuestionamientos por los resultados en las elecciones del pasado 8 de marzo.
Su reemplazo será Rubén Hernández García Ariza, contador público e ingeniero de sistemas, con un perfil técnico y gerencial que combina experiencia administrativa, financiera y un historial sólido en el sector transporte. Hernández García Ariza ya fue gerente de la Terminal Metropolitana de Transportes de Barranquilla, donde lideró la operación intermunicipal, y más recientemente se desempeñó como jefe de la Oficina de Protocolo y Relaciones Públicas de la Alcaldía Distrital.
Formado en finanzas públicas, con un magíster en administración de empresas y en gerencia de proyectos, además de especialista en gerencia e innovación, Hernández García Ariza también completó un programa gerencial en la Universidad de Pittsburgh, lo que refuerza su capacidad para enfrentar los desafíos que hoy afronta Transmetro.
Su llegada no es casual: el sistema masivo de Barranquilla atraviesa un momento crítico, con alta demanda ciudadana y necesidad urgente de decisiones concretas. La expectativa es alta y el margen de maniobra corto, y la administración confía en que Hernández García traducirá su experiencia en resultados tangibles para la movilidad de la ciudad.
Desde Cambio Radical se asegura que su perfil técnico y político permitirá equilibrar las presiones internas y externas, y que su liderazgo será clave para encaminar un sistema que requiere soluciones inmediatas y eficaces, más allá de diagnósticos y promesas.

