El Instituto Nacional de Vías (Invías) asumió oficialmente la administración, operación y mantenimiento del corredor vial Cartagena–Barranquilla, tras concretarse la reversión de la concesión Autopistas del Caribe, cuyo contrato finalizó de manera anticipada por decisión de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
Con este cambio, el Gobierno Nacional busca garantizar la continuidad de los servicios en una de las carreteras más importantes de la región Caribe, mientras se realiza una evaluación técnica completa de la infraestructura para establecer las condiciones en las que fue recibida.
Según informó el Invías, el proceso de transición se llevó a cabo de manera coordinada entre la Agencia Nacional de Infraestructura, el Ministerio de Transporte y la entidad, con el propósito de evitar afectaciones en la movilidad y asegurar la prestación de los servicios indispensables para los miles de usuarios que diariamente transitan por este corredor estratégico.
El director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, destacó que la vía Cartagena–Barranquilla constituye un eje fundamental para la conectividad entre los departamentos de Bolívar y Atlántico, además de servir como enlace entre dos de los principales puertos marítimos del país, razón por la cual ya se adelanta una inspección integral para verificar el estado de la infraestructura y definir las intervenciones que serán necesarias.
En materia de mantenimiento, el funcionario indicó que el Instituto ya incluyó los recursos requeridos dentro del proyecto de presupuesto nacional para la vigencia 2027. Sin embargo, la aprobación y ejecución de esos recursos dependerán de la revisión que realice el próximo Gobierno Nacional.
Uno de los temas que más expectativa genera entre los usuarios es el futuro de los peajes ubicados en este corredor. Sobre este punto, el Invías anunció que iniciará estudios técnicos, financieros y sociales para analizar diferentes escenarios, entre ellos mantener las tarifas actuales, realizar ajustes en los cobros o incluso evaluar la eliminación de algunas estaciones de peaje.
Las decisiones que se adopten deberán contar con el respaldo del Ministerio de Transporte y serán definidas por la nueva administración nacional, una vez concluyan los estudios que permitan establecer cuál es la alternativa más conveniente para garantizar la sostenibilidad del corredor sin afectar la movilidad ni el desarrollo económico de la región Caribe.

