Un nuevo golpe contra las estructuras dedicadas a la extorsión fue propinado por el Gaula de la Policía Metropolitana de Barranquilla, luego de varios operativos realizados de manera simultánea en distintos sectores de Barranquilla y Puerto Colombia.
Durante las diligencias fueron capturadas en flagrancia tres personas, quienes quedaron vinculadas inicialmente a investigaciones por los delitos de extorsión, fabricación, tráfico o porte ilegal de armas de fuego y tráfico de estupefacientes.
Los procedimientos se desarrollaron mediante órdenes de allanamiento y registro, como parte de las labores de inteligencia adelantadas por las autoridades para identificar a presuntos responsables de intimidar a comerciantes y propietarios de establecimientos en el área metropolitana.
En los inmuebles intervenidos, los uniformados encontraron dos armas de fuego, munición de diferentes calibres, más de 395 gramos de marihuana, teléfonos celulares y dinero en efectivo.
Según la investigación, parte del dinero hallado estaría relacionado con el supuesto cobro de extorsiones a comerciantes de la zona.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue una motocicleta que también quedó en poder de las autoridades. De acuerdo con las primeras indagaciones, este vehículo habría sido utilizado para desplazarse hasta diferentes establecimientos comerciales y participar en hechos relacionados con las exigencias económicas.
La modalidad que estaría siendo utilizada por los presuntos delincuentes incluía amenazas mediante panfletos y ataques contra las fachadas de los negocios.
Las autoridades investigan si los daños ocasionados en los establecimientos eran empleados como mecanismo de presión para obligar a los comerciantes a entregar determinadas cantidades de dinero.
Los investigadores también encontraron que uno de los capturados tendría antecedentes judiciales relacionados con delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, además de procesos por tráfico de estupefacientes.
Los tres detenidos fueron trasladados y quedaron a disposición de la autoridad competente, que deberá definir su situación jurídica en las respectivas audiencias.
El Gaula continúa con las investigaciones para establecer si los capturados hacen parte de una estructura criminal organizada y determinar cuántos casos de extorsión podrían estar relacionados con estas personas.
La Policía también busca establecer el origen de las armas y la droga incautadas, así como verificar si la motocicleta estaría vinculada con otros hechos delictivos ocurridos recientemente en Barranquilla, Puerto Colombia y municipios del área metropolitana.
El operativo se suma a las acciones desplegadas contra la extorsión en el Atlántico, uno de los delitos que más afecta a comerciantes y empresarios, quienes en algunos casos reciben amenazas directas para obligarlos a pagar dinero bajo presión.
Las autoridades reiteraron el llamado a las víctimas de extorsión para denunciar estos hechos y permitir que los investigadores puedan identificar las estructuras y sus principales integrantes.

