El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció que presentará ante el Congreso de la República un proyecto de acto legislativo para que Barranquilla sea reconocida oficialmente como capital alterna de Colombia, una iniciativa con la que busca descentralizar el ejercicio del poder y fortalecer el papel del Caribe en las decisiones del Estado.
El anuncio fue realizado a través de sus redes sociales, donde explicó que la propuesta no pretende modificar el estatus de Bogotá como capital del país, sino consolidar un modelo de gobierno más cercano a las regiones.
«No se trata de trasladar la capital de Colombia, sino de acercar el poder a los ciudadanos y demostrar que el país no se gobierna únicamente desde el centro, sino también desde las regiones donde viven y trabajan millones de colombianos», manifestó el mandatario electo.
Barranquilla tendrá una sede permanente de la Presidencia
Como parte de esta estrategia, De La Espriella confirmó que Barranquilla funcionará como una sede permanente de la Presidencia de la República durante su administración.
El jefe de Estado electo anunció que despachará periódicamente desde dos escenarios emblemáticos de la capital del Atlántico: el Batallón Paraíso, sede de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, y el histórico Palacio de la Aduana.
Desde estos espacios encabezará consejos de ministros, reuniones de alto nivel y recibirá delegaciones nacionales e internacionales, con el propósito de acercar las instituciones del Gobierno a las regiones.
Cali y Medellín también harán parte del modelo de descentralización
Aunque Barranquilla será el eje principal de la iniciativa, el presidente electo también confirmó que Cali y Medellín se convertirán en sedes alternas de la Presidencia de la República.
La medida hace parte de una política orientada a descentralizar la administración nacional y fortalecer la presencia institucional en diferentes zonas del país, permitiendo que parte de la agenda presidencial se desarrolle fuera de Bogotá.
Un reconocimiento al Caribe colombiano
Durante su intervención, De La Espriella aseguró que esta decisión representa un reconocimiento al papel estratégico que desempeña la región Caribe en el crecimiento económico y la proyección internacional del país.
Según indicó, el Caribe se ha consolidado como uno de los principales motores del desarrollo nacional gracias a su actividad portuaria, comercial, industrial y turística, además de convertirse en un punto clave para la integración de Colombia con los mercados internacionales.
El mandatario electo señaló que fortalecer la presencia del Gobierno en Barranquilla permitirá impulsar proyectos de desarrollo regional y enviar un mensaje de mayor equilibrio territorial en la toma de decisiones.
La propuesta deberá surtir el trámite correspondiente en el Congreso de la República, donde será debatida como un acto legislativo que busca incorporar a la Constitución el reconocimiento de Barranquilla como capital alterna de Colombia, en el marco de una estrategia de descentralización impulsada por el nuevo Gobierno.

