La Gobernación del Atlántico reportó un resultado que calificó como positivo para la salud pública del departamento: en lo corrido de 2026 no se han registrado muertes asociadas a desnutrición aguda en menores de cinco años.
El balance fue entregado este martes 18 de agosto por la Secretaría de Salud departamental, con información del Sistema de Vigilancia Epidemiológica, SIVIGILA, con corte a la semana epidemiológica 30, correspondiente al 1 de agosto.
Aunque durante este año se han notificado 206 casos de desnutrición aguda, frente a los 204 reportados durante el mismo periodo de 2025, la Gobernación advierte que el incremento en las notificaciones también refleja una mayor capacidad para identificar tempranamente a los niños que presentan riesgo nutricional y activar las rutas de atención.
El resultado más significativo está relacionado con la mortalidad. Según el reporte oficial, el departamento ha alcanzado el 100 % de la meta establecida para reducir las muertes por desnutrición aguda en menores de cinco años.
Más casos detectados, pero atención más oportuna

El secretario de Salud del Atlántico, Luis Carlos Fajardo Jordán, explicó que el comportamiento actual hace parte de un proceso que comenzó a fortalecerse desde 2025.
Durante ese año, la mortalidad asociada a esta causa presentó una reducción del 38 %, según el balance entregado por la administración departamental.
Para la Secretaría de Salud, uno de los factores que ha permitido mejorar los resultados es la búsqueda activa de niños con posibles problemas nutricionales y la intervención antes de que las condiciones puedan agravarse.
Los registros indican que el 71 % de los niños pertenecientes a la población subsidiada ha mostrado una mejoría en sus indicadores de peso.
Además, se reporta una disminución del 17,5 % en la proporción de casos de desnutrición entre los menores de un año, un dato considerado especialmente relevante debido a que la primera infancia concentra buena parte de los esfuerzos de prevención.
65 niños lograron recuperarse
Dentro del seguimiento realizado por las autoridades sanitarias también se identificaron 65 niños que lograron recuperarse y actualmente presentan un peso adecuado para su talla.

Otros 98 menores fueron clasificados en riesgo de desnutrición, situación ante la cual se activaron inmediatamente las respectivas rutas de atención.
La estrategia también contempla seguimiento médico, acompañamiento nutricional y controles periódicos para evitar que los casos de riesgo evolucionen hacia cuadros de mayor gravedad.
El departamento atribuye parte de estos resultados al Programa de Apoyo Médico Especializado a las ESE, PAMESE, mediante el cual especialistas acompañan a los hospitales municipales para fortalecer la calidad de la atención.
A través de este proceso se busca garantizar el acceso de los menores a controles de crecimiento y desarrollo, además de suplementos y tratamientos esenciales como hierro, vitamina A y desparasitación.
La cobertura de los controles de crecimiento y desarrollo se acerca al 100 %, de acuerdo con las cifras suministradas por la Gobernación.
Municipios muestran avances importantes
El seguimiento territorial también registra reducciones importantes en varios municipios.
Candelaria y Usiacurí reportan una disminución del 100 % en los casos, mientras que Suan presenta una reducción del 75 %.
También aparecen descensos en Tubará, con 67 %; Juan de Acosta, 60 %; Palmar de Varela, 40 %; Galapa, 38 %; Ponedera, 33 %, y Malambo, 21 %.
Sabanalarga, Luruaco y Piojó permanecen estables, mientras que las autoridades mantienen una vigilancia especial en otros municipios.
Uno de los casos que requiere mayor seguimiento es Puerto Colombia, donde fueron identificados seis casos frente a ninguno registrado durante el año anterior.
La Gobernación señala que este comportamiento no implica necesariamente un deterioro generalizado de la situación, pero sí exige fortalecer las acciones de identificación y atención para impedir que los casos evolucionen.
De hecho, algunos municipios registraron incrementos importantes en la captación de menores durante el primer semestre de 2026: Campo de la Cruz aumentó 500 %, Polonuevo 300 % y Luruaco 200 % frente al año anterior.
Para la Secretaría de Salud, estas cifras también pueden interpretarse como resultado de una búsqueda activa más efectiva.
La lactancia materna, otra prioridad
Uno de los principales llamados de las autoridades está dirigido a las familias, especialmente durante los primeros meses de vida.
Según el secretario de Salud, el 35 % de los menores diagnosticados con desnutrición corresponde a niños menores de un año, razón por la cual se insiste en fortalecer la lactancia materna exclusiva.
“No podemos permitir que nuestros niños lleguen a situaciones de desnutrición cuando contamos con la leche materna, como el elemento primordial de defensa”, señaló Fajardo Jordán.
Como parte de las estrategias de promoción, el Atlántico cuenta actualmente con 32 salas de lactancia distribuidas en 16 municipios.
Además, fueron certificados 80 profesionales de la salud como consejeros de lactancia materna, con participación de personal de IPS y hospitales de los 22 municipios del departamento.
Las acciones también se desarrollan mediante la estrategia IAMI, Instituciones Amigas de la Mujer y la Infancia, con acompañamiento técnico a los hospitales públicos para fortalecer la atención de madres, recién nacidos y niños durante la primera infancia.
Detrás de las cifras hay historias familiares
La estrategia también ha permitido acompañar a familias que han enfrentado situaciones complejas desde el nacimiento de sus hijos.
En Ponedera, por ejemplo, Hisanyelis Rojas Rodríguez destaca el acompañamiento que recibió durante el proceso de recuperación de su hijo Axel, actualmente de cuatro meses.
El bebé permaneció en una unidad de cuidados intensivos neonatal después de su nacimiento y posteriormente inició un proceso en el que la lactancia materna exclusiva tuvo un papel fundamental.
La madre reconoce el acompañamiento recibido por el personal de salud y asegura que el apoyo profesional fue importante para superar las dificultades físicas y emocionales que enfrentó durante los primeros meses.
En Suan, María Graterol también resalta la importancia de la lactancia materna para el crecimiento de su hijo Thiago y el acompañamiento nutricional recibido.
Estas historias hacen parte del componente humano detrás de las estadísticas y muestran el papel que tienen los controles médicos, la orientación a las madres y la detección temprana de cualquier alteración nutricional.
El desafío ahora es no bajar la guardia
Aunque el reporte de cero muertes por desnutrición aguda en menores de cinco años durante 2026 representa un resultado favorable para el departamento, las autoridades reconocen que el desafío continúa.
La existencia de más de 200 casos notificados demuestra que todavía persisten problemas nutricionales que requieren atención y seguimiento permanente.
Por eso, la Gobernación asegura que continuará fortaleciendo la atención primaria, la vigilancia epidemiológica y el acompañamiento a hospitales y municipios.
El objetivo será mantener la identificación temprana de los niños en riesgo y garantizar que las familias puedan acceder oportunamente a los servicios de salud.
El reto para el Atlántico no será únicamente conservar la cifra de cero muertes, sino conseguir que cada vez sean menos los niños que lleguen a presentar desnutrición y que aquellos que sean identificados reciban atención antes de que su condición se convierta en una emergencia.
Para las autoridades, el resultado alcanzado en 2026 representa un avance. Para las familias y el sistema de salud, también constituye una responsabilidad: mantener la vigilancia, fortalecer la prevención y evitar que ningún niño pierda la vida por una condición que puede ser detectada y atendida oportunamente.

