Organizaciones sociales, lideresas y defensoras de derechos humanos encendieron las alarmas en el departamento del Atlántico ante el preocupante incremento de la violencia contra mujeres, niñas y jóvenes.
A través de un pronunciamiento, los colectivos advirtieron que en las últimas semanas se ha registrado un aumento sostenido de homicidios, desapariciones y agresiones, configurando lo que califican como una crisis que requiere acciones urgentes por parte del Estado.
Los hechos recientes han generado especial preocupación en ciudades como Barranquilla y municipios cercanos, donde casos de alto impacto han puesto en evidencia la vulnerabilidad de la población femenina.
Uno de los episodios que más inquietud ha generado es el de Dayana Tovar Rodríguez, quien fue hallada en zona rural de La Guajira en estado de desorientación y sin recordar lo sucedido, luego de haber desaparecido.
Para las organizaciones, este tipo de situaciones no son aisladas, sino parte de un patrón que se repite en distintos territorios y que muchas veces permanece oculto por el miedo, la desconfianza en las instituciones y las barreras para denunciar.
Ante este panorama, los colectivos exigieron a las autoridades departamentales y nacionales una respuesta inmediata, que incluya:
- Fortalecimiento de las estrategias de prevención de violencias basadas en género.
- Realización de consejos de seguridad con enfoque diferencial.
- Monitoreo constante en zonas de mayor riesgo.
- Declaratoria de urgencia frente a la violencia de género.
- Garantías efectivas de acceso a la justicia.
- Creación de espacios seguros para mujeres.
- Campañas de sensibilización y transformación cultural.
El pronunciamiento también ha incrementado la presión sobre la administración departamental encabezada por Eduardo Verano, a quien distintos sectores le exigen mayor visibilidad y acciones concretas frente a esta problemática.
Las lideresas fueron enfáticas en que la situación no puede seguir siendo ignorada y reiteraron su mensaje: la defensa de la vida y la dignidad de las mujeres debe ser una prioridad.
“El silencio también es violencia”, advirtieron, al tiempo que hicieron un llamado a toda la sociedad a rechazar estos hechos y a no permitir que se normalicen.
La consigna es clara: “Ni una menos en el Atlántico”.

