A dos días de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, las autoridades frustraron un presunto atentado terrorista tras desactivar un vehículo cargado con explosivos en la vía Panamericana, a la altura del departamento del Cauca.
La Policía Nacional informó que, en el marco de la Operación Prometeo, fue interceptado un autobús acondicionado con 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros, que, según las investigaciones preliminares, iba a ser utilizado para atacar instalaciones militares y policiales en Cali durante los actos relacionados con la investidura presidencial.

De acuerdo con la institución, el vehículo habría sido preparado por el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas FARC, bajo órdenes de alias ‘Iván Mordisco’, máximo cabecilla de esa estructura armada.
Las autoridades señalaron que el propósito del atentado era generar una acción de alto impacto coincidiendo con la posesión del nuevo mandatario y demostrar capacidad militar del Bloque Occidental Jacobo Arenas, estructura que opera en el suroccidente del país.
Durante el operativo fueron incautados el autobús, los siete cilindros cargados con explosivos y las plataformas que, presuntamente, serían utilizadas para su lanzamiento.
La alerta se produce en medio del amplio dispositivo de seguridad dispuesto para la ceremonia de posesión presidencial, que se realizará este 7 de agosto en la Arena USC de Cali. Para el evento fueron desplegados más de 11.000 integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, además de reforzarse las labores de inteligencia y vigilancia en la capital del Valle del Cauca y municipios cercanos.
La decisión de realizar la investidura en Cali responde, según ha manifestado el presidente electo Abelardo De La Espriella, al propósito de enviar un mensaje de respaldo a la Fuerza Pública y de reafirmar la presencia del Estado en una de las regiones más afectadas por la violencia y las economías ilegales.
La ceremonia contará con la presencia de delegaciones internacionales, entre ellas el rey Felipe VI de España, varios jefes de Estado de América Latina y representantes del Gobierno de Estados Unidos. Entretanto, las autoridades mantienen el máximo nivel de alerta para prevenir cualquier acción que pueda alterar el orden público durante la jornada.

