La obra ya registra un 35 % de ejecución y busca convertirse en una de las principales apuestas para enfrentar el hacinamiento y mejorar las condiciones de detención preventiva en la capital antioqueña.
La construcción de la Megacárcel Metropolitana de Medellín, ubicada en el sector de San Cristóbal, avanza y ya alcanzó el 35 % de ejecución, según informó el alcalde Federico Gutiérrez.
El proyecto fue concebido como una respuesta a las dificultades que enfrenta actualmente el sistema de detención preventiva de Medellín, especialmente por la falta de espacios adecuados para personas sindicadas que permanecen privadas de la libertad mientras avanzan sus procesos judiciales.
“Alcanzamos un 35 % de avance en las obras de la Megacárcel Metropolitana en San Cristóbal”, señaló Gutiérrez al entregar una actualización sobre el proyecto.
La infraestructura tendrá capacidad para 1.339 personas detenidas y estará distribuida en cinco pabellones, además de diferentes áreas destinadas a servicios de salud, atención y tratamiento, administración y funcionamiento de la justicia.
Uno de los principales interrogantes que plantea la obra es si su entrada en funcionamiento permitirá descongestionar efectivamente las estaciones de Policía y otros centros de detención de la ciudad, que durante años han enfrentado problemas de sobreocupación.

También queda por determinar cuándo estará completamente terminada y en qué condiciones comenzará a operar, teniendo en cuenta que el proyecto deberá contar con personal, seguridad y capacidad administrativa suficientes para atender a la población privada de la libertad.
La iniciativa fue estructurada por la Agencia APP de Medellín y está enfocada principalmente en la detención preventiva, por lo que su objetivo no es reemplazar las penitenciarías destinadas a personas condenadas, sino ampliar la capacidad para quienes todavía esperan una decisión judicial.
La administración distrital sostiene que esta infraestructura permitirá mejorar la gestión de los detenidos y fortalecer la capacidad institucional frente a una problemática que ha generado presión sobre el sistema de seguridad de Medellín.
Con el avance reportado del 35 %, la construcción entra ahora en una etapa clave. La pregunta será si el cronograma se mantiene y cuándo los primeros detenidos podrán ocupar una infraestructura que la ciudad proyecta como una de sus principales herramientas para enfrentar la crisis carcelaria.

