Un infarto casi nunca ocurre de la nada. Muchas veces, el cuerpo empieza a advertir días, semanas o incluso meses antes, pero estas señales suelen ser ignoradas o confundidas con malestares menores.
Los especialistas destacan tres señales que pueden indicar un riesgo inminente:
- Presión o molestia en el pecho
No siempre se trata de un dolor fuerte. Algunas personas sienten opresión, peso o presión en el centro del pecho. Suele aparecer al caminar rápido, subir escaleras o hacer esfuerzo físico, y puede desaparecer al descansar. Esto indica que el corazón no está recibiendo suficiente flujo sanguíneo. - Cansancio extremo sin razón aparente
Sentirse cansado después de un día largo es normal, pero la fatiga intensa que aparece incluso tras descansar o la falta de energía para actividades simples puede ser una señal de alerta de que el corazón está bajo estrés. - Otros síntomas asociados
Además del pecho y el cansancio, algunas personas pueden experimentar mareos, sudoración excesiva, dificultad para respirar o dolor en brazos, mandíbula o espalda. Estos síntomas combinados aumentan la probabilidad de que algo esté mal con el corazón.
Los médicos recomiendan no ignorar estas señales y buscar atención inmediata si se presentan, ya que la intervención temprana puede salvar vidas.

