La audiencia de imputación de cargos contra los cinco procesados por el asesinato de María Camila Potosí estuvo marcada por un momento de tensión luego de que algunos de los imputados, presuntamente, soltaran risas mientras la Fiscalía relataba los detalles del crimen, situación que obligó al juez de control de garantías a intervenir y exigir respeto durante la diligencia.
El episodio ocurrió cuando el fiscal especializado Claudio Monsalve exponía la reconstrucción de los hechos y explicaba la forma en que, según la investigación, la joven de ocho meses de embarazo habría sido engañada, asesinada y posteriormente despojada de su bebé mediante un procedimiento que el ente acusador calificó como una «cesárea artesanal».
Al percatarse del comportamiento de algunos asistentes a la audiencia virtual, el fiscal interrumpió su intervención y manifestó: «Yo aprecio risas en la sala de audiencia, señor juez».
Ante la advertencia, el juez señaló que no había observado la situación, pero ordenó mantener el orden y el respeto durante el desarrollo de la diligencia, recordando a todos los participantes la solemnidad del proceso judicial.

Durante la audiencia, la Fiscalía reveló nuevos detalles de su teoría del caso. Según el ente investigador, María Camila fue convencida de salir de su vivienda por una mujer que habría ganado su confianza asegurándole que también estaba embarazada. Con el pretexto de realizar compras para sus bebés, la víctima fue llevada hasta una vivienda del sector Altos de Polvorines, en Cali.
Una vez en el inmueble, la Fiscalía sostiene que la joven fue atacada con arma cortopunzante mientras aún permanecía con vida. De acuerdo con la investigación, recibió 22 heridas en diferentes partes del cuerpo que la dejaron en estado de indefensión, permitiendo que los agresores extrajeran a su hija, quien, según el ente acusador, nació con vida.
La investigación también señala que, tras el homicidio, el cuerpo de María Camila fue transportado en un vehículo hasta el corregimiento de La Buitrera, donde fue abandonado cerca del río Meléndez y posteriormente hallado por las autoridades.
Entre los cinco capturados figuran personas que, según la Fiscalía, habrían participado en distintas etapas del crimen, desde el engaño a la víctima hasta el traslado y ocultamiento del cadáver. Uno de los procesados sería el presunto autor material del ataque con arma blanca.
La Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario para todos los implicados, mientras el juez continúa evaluando los elementos de prueba presentados para definir su situación jurídica. El caso ha causado una profunda conmoción en el país por la gravedad de los hechos y por el comportamiento exhibido por algunos de los procesados durante la audiencia.

