Lo que debía ser el epicentro del comercio y la economía local en Sabanalarga se ha transformado en una auténtica bomba de tiempo para la salud pública. Los habitantes y comerciantes de la emblemática calle del mercado ya no saben a quién más acudir: llevan 14 días exactos respirando aire contaminado y viendo cómo las aguas residuales inundan sus negocios.
El colapso absoluto del sistema de alcantarillado mantiene las aguas negras corriendo libremente por el pavimento, desatando una crisis que amenaza con salirse de control.
El epicentro de la contaminación
La emergencia tiene un punto crítico y exacto: la Calle 20 con Carrera 19, justo al frente del conocido local comercial Super K. En este punto, los olores nauseabundos son insoportables y la capa de contaminación cubre toda la zona peatonal y vehicular, obligando a los transeúntes a hacer maniobras para no terminar salpicados por el foco infeccioso.
UBICACIÓN CRÍTICA: Calle 20 con Carrera 19 (Frente a Super K)
TIEMPO EN EMERGENCIA: 2 semanas consecutivas sin soluciones.
Comida entre bacterias y una economía a la quiebra
La mayor preocupación de la comunidad radica en la naturaleza del sector. Al ser la zona de mercado del municipio, se comercializan alimentos de la canasta básica a pocos metros de los rebosamientos. El riesgo de una epidemia o una intoxicación masiva es inminente.
Por si fuera poco, el impacto económico ya es devastador:
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Ventas en picada: Los clientes prefieren evitar la zona para no exponerse a los fétidos olores ni a la suciedad.
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Comercios al borde de la quiebra: Varios locales reportan pérdidas casi totales en las últimas dos semanas debido al aislamiento involuntario que sufren por el «río» de aguas negras.
«Es una humillación. Trabajamos con comida y tenemos el excremento en la puerta del negocio. Nadie quiere venir a comprar así», manifestó un comerciante afectado que prefirió reservar su nombre.
¿Dónde está la Triple A? El silencio que indigna a Sabanalarga
La indignación de los sabanalargueros no es solo por el daño en las tuberías, sino por el abandono institucional. A pesar de los incontables reportes, quejas y llamados de auxilio virtual y telefónico durante estos 15 días, la empresa contratista Triple A ha brillado por su total ausencia.
Ni una cuadrilla de revisión, ni el camión Vactor requerido para succionar el taponamiento han hecho presencia en el lugar. La comunidad exige que @SomosTripleA y las autoridades de salud del municipio intervengan de manera inmediata antes de que esta crisis ambiental se convierta en una emergencia médica hospitalaria. ¡El mercado ya no aguanta un día más!

