Un duro golpe contra el licor adulterado y la manipulación ilegal de pólvora propinaron las autoridades en el municipio de Sabanagrande, donde fue desmantelada una fábrica clandestina que operaba en varios barrios del oriente del Atlántico.
La Policía del Atlántico, en articulación con el Ejército Nacional, adelantó diligencias de allanamiento en los barrios La María Dos, Gaitán y San Juan Bosco, logrando la captura de dos personas, de 65 y 44 años de edad, señaladas de estar vinculadas con la producción ilegal.
Durante el operativo fueron incautadas 182 botellas de aguardiente, dos de tequila, cuatro botellas de aperitivo, 600 capuchones tipo vodka y 12 frascos de colorantes artificiales, elementos utilizados para simular bebidas alcohólicas de marcas reconocidas.

Según la Policía, en varias de las botellas se observaron partículas de suciedad flotando en el licor, lo que evidenciaría la peligrosidad del producto para la salud pública.
Las autoridades indicaron que estos licores eran elaborados con alcoholes de bajo costo, como alcohol metílico o 2-propanol, y en botellas recicladas, muchas de ellas recolectadas de la basura, lo que representa un alto riesgo de intoxicación e incluso muerte para los consumidores.
Pero el hallazgo no terminó ahí. En los mismos allanamientos, los uniformados incautaron más de 100 kilos de pólvora, distribuidos en centenares de artefactos pirotécnicos, entre ellos volcanes, voladores, bengalas, tortas, triquitraques, metralletas y otros elementos de alto poder explosivo.
El teniente coronel Ronald Mariño, comandante operativo de la Policía del Atlántico, señaló que estos controles se intensifican especialmente en temporada festiva para evitar tragedias y proteger la vida de la ciudadanía.
Los capturados y el material incautado quedaron a disposición de las autoridades competentes para definir su situación judicial.

