Una grave emergencia sanitaria tiene en alerta a los habitantes del barrio Belén, en el municipio de Pivijay, debido al desbordamiento constante de aguas negras provenientes de un manjol ubicado en la calle 16 con carrera 16.
Según denuncian los residentes del sector, las aguas residuales llevan varios días corriendo por la vía pública, generando fuertes malos olores, contaminación ambiental y un foco de infecciones que mantiene preocupadas a decenas de familias.
Los habitantes aseguran que la situación se ha vuelto insoportable, especialmente para niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios, quienes estarían siendo los más afectados por la exposición permanente a los desechos.
“Ya no aguantamos más esta contaminación. El olor es insoportable y tenemos miedo de que aparezcan enfermedades”, expresaron algunos vecinos del sector, quienes afirman sentirse abandonados frente a la problemática.

Además del impacto en la salud pública, la comunidad señala que las aguas negras también están deteriorando las calles y afectando la movilidad de peatones y motociclistas.
Ante la gravedad del panorama, los residentes hicieron un llamado urgente a la empresa PROHIDRIK para que intervenga de manera inmediata el sistema de alcantarillado y solucione la emergencia que hoy afecta la calidad de vida en esta zona del municipio.
Mientras tanto, la preocupación sigue creciendo entre los habitantes, quienes advierten que la situación podría agravarse si no se toman acciones rápidas por parte de las autoridades y la empresa encargada del servicio.

