Lo que comenzó como un viaje a Barranquilla en busca de una oportunidad laboral terminó en una pesadilla para dos hombres provenientes de Antioquia, quienes permanecieron varios días secuestrados en una vivienda del barrio El Bosque.
Carlos Mario Castro, residente de Apartadó, y Deiner Adolfo Echeverría, oriundo de Turbo, habían llegado a la capital del Atlántico para presentarse a una oferta de trabajo. Sin embargo, después de su llegada, sus familiares perdieron completamente el contacto con ellos.
La desaparición fue reportada el pasado 17 de agosto y, posteriormente, la angustia de sus familias aumentó cuando recibieron llamadas de presuntos integrantes de la banda conocida como ‘Los Pepes’, quienes exigían una millonaria suma de dinero a cambio de dejarlos en libertad.
La exigencia habría ascendido a $500 millones.
Ante la denuncia, el Gaula de la Policía Metropolitana de Barranquilla, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, puso en marcha una investigación para establecer el paradero de los dos hombres y determinar quiénes estaban detrás de su retención.
Las labores de inteligencia permitieron ubicar el inmueble donde permanecían cautivos. Con la información obtenida, las autoridades desplegaron un operativo que terminó el pasado 20 de agosto con el rescate de Castro y Echeverría.
Los uniformados ingresaron a una vivienda ubicada en el barrio El Bosque y encontraron a los dos hombres amarrados y con aparentes signos de violencia.
Aunque las víctimas fueron localizadas con vida, los presuntos secuestradores ya habían abandonado el lugar antes de la llegada de las autoridades, por lo que no se produjeron capturas durante el procedimiento.
Tras ser liberados, los dos hombres quedaron bajo protección de las autoridades y posteriormente pudieron reencontrarse con sus familiares.
Ahora la investigación se concentra en identificar y localizar a los responsables del secuestro, establecer cómo fueron captadas las víctimas y determinar si efectivamente la estructura conocida como ‘Los Pepes’ estaría detrás de la retención y de las llamadas extorsivas.
El caso también deja una alerta sobre las falsas ofertas laborales que pueden ser utilizadas como mecanismo de captación de víctimas, especialmente de personas que llegan a Barranquilla desde otras regiones del país.
La Policía Judicial y la Fiscalía continúan recopilando elementos materiales probatorios para esclarecer completamente el caso y llevar ante la justicia a quienes participaron en el secuestro.

