El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella decidió reversar una de las últimas decisiones ambientales adoptadas por la administración de Gustavo Petro y dejó sin efectos la resolución que establecía una reserva de recursos naturales renovables en la microcuenca de la quebrada La Baja, en Santander.
La medida cobijaba aproximadamente 1.499 hectáreas ubicadas por fuera de los límites del Páramo de Santurbán y había sido adoptada mediante la Resolución 0994 del 6 de agosto de 2026, pocos días antes del cambio de Gobierno.
El Ministerio de Ambiente, bajo la dirección de Fabio Arjona, expidió posteriormente la Resolución 1037 del 13 de agosto, mediante la cual revocó la decisión anterior y ordenó que el proceso vuelva a desarrollarse.
La determinación está relacionada con un fallo del Juzgado Octavo Administrativo de Bucaramanga, que encontró posibles irregularidades en el procedimiento adelantado y ordenó adoptar medidas para garantizar los derechos de los habitantes de California, Santander.
¿Por qué se cayó la reserva?

Uno de los principales puntos de discusión está relacionado con la participación de las comunidades durante el trámite.
Según el Ministerio de Ambiente, la justicia ordenó reiniciar el proceso y dejar sin efectos la consulta pública realizada anteriormente, luego de advertirse una posible vulneración de derechos fundamentales de habitantes de California.
La nueva administración considera que cualquier decisión sobre la protección ambiental de la zona debe estar respaldada por estudios técnicos, fundamentos jurídicos y un proceso de participación ciudadana que cumpla las garantías establecidas.
Por ello, la revocatoria no implica que el Gobierno haya descartado proteger la quebrada La Baja o los recursos naturales de la zona.
El agua seguirá siendo el objetivo
El Ministerio de Ambiente aseguró que la nueva actuación tendrá como prioridad la protección del agua y la biodiversidad, pero deberá desarrollarse bajo un procedimiento que permita escuchar a las comunidades y corregir las inconsistencias identificadas.
La microcuenca de la quebrada La Baja se encuentra en una zona de especial importancia ambiental y su protección ha generado durante años discusiones relacionadas con el uso del suelo, las actividades económicas y la conservación de los ecosistemas de la región.
Con el nuevo proceso, el Gobierno tendrá que realizar nuevamente las evaluaciones necesarias para determinar qué figura de protección resulta adecuada para el territorio.
Una decisión adoptada al cierre del anterior Gobierno
La resolución que creó la reserva fue expedida el 6 de agosto, cuando faltaban pocas horas para finalizar la administración anterior.
El Gobierno de De La Espriella cuestionó que el trámite avanzara mientras existía una acción de tutela relacionada con posibles afectaciones a derechos de la comunidad y mientras también se encontraba pendiente una recusación contra la entonces ministra encargada.
La nueva administración decidió, en lugar de mantener la medida, acatar las órdenes judiciales y comenzar nuevamente el procedimiento.
Ahora el Ministerio de Ambiente deberá construir un nuevo expediente técnico y jurídico y garantizar la participación de los habitantes de California.
El objetivo oficial es que la futura decisión sobre la quebrada La Baja tenga mayor transparencia, soporte técnico y legitimidad comunitaria, sin dejar de lado la necesidad de preservar las fuentes hídricas y los ecosistemas estratégicos de Santander.
La discusión sobre Santurbán, por tanto, vuelve al punto de partida: la protección ambiental seguirá sobre la mesa, pero esta vez el Gobierno deberá tramitarla bajo las condiciones exigidas por la justicia y con una participación más amplia de las comunidades.

