El líder comunitario Humberto Currea alertó que los rebosamientos de alcantarillado persisten tras las lluvias. Pide suspensión de operaciones, multas y revocatoria de licencias a la empresa prestadora del servicio.
Un contundente llamado a las autoridades ambientales para que impongan «castigos ejemplares» resonó en el sur del departamento del Atlántico. El líder social Humberto Currea confirmó que mantendrá una veeduría estricta sobre el proceso sancionatorio abierto por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) contra la empresa Aqualia, señalada de presuntos vertimientos de aguas residuales sobre la laguna de Luruaco y el embalse del Guájaro.
Currea, quien fue el denunciante principal ante la CRA y el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, afirmó que aportó el material probatorio suficiente que sustenta las graves afectaciones en estos ecosistemas clave para la región.
Solicitan la suspensión de operaciones y multas millonarias
Para la comunidad y sus voceros, la presunta contaminación de las fuentes hídricas representa una falta de extrema gravedad que no puede saldarse con tibiezas. Ante esto, Currea exigió formalmente tres medidas drásticas contra el operador de acueducto y alcantarillado:
-
Suspensión inmediata de la operación de la empresa en la zona.
-
Imposición de multas severas de carácter económico.
-
Revocatoria definitiva de los permisos de captación de agua.
Además, el líder comunitario criticó la parsimonia de la autoridad ambiental, señalando que la CRA debió actuar de oficio de manera preventiva y no esperar a que la ciudadanía elevara las denuncias para tomar cartas en el asunto.
Inundaciones de aguas residuales tras las lluvias
La problemática, según denuncian los habitantes, está lejos de resolverse. Currea reveló que los vertimientos de aguas no tratadas continúan activos.
Con la llegada de las recientes lluvias, los sistemas de alcantarillado del municipio colapsaron, generando rebosamientos en sectores residenciales y comerciales de Luruaco. Esta situación no solo deteriora la calidad de vida de los vecinos, sino que sigue contaminando directamente los espejos de agua de la laguna y del embalse del Guájaro.
El vocero comunitario ya solicitó la copia íntegra del expediente para vigilar el avance de las investigaciones, verificar qué otras entidades podrían tener responsabilidad por omisión y garantizar que las medidas cautelares se apliquen sin dilaciones.

