El pasado judicial y los ecos de una guerra criminal que parecía haber dejado atrás alcanzaron finalmente a Mayra Alejandra Vera Duarte. Coincidencia o destino, la mujer conocida en el mundo del hampa como ‘la Mona’ fue asesinada al mediodía de este martes 9 de junio, cerrando de manera violenta un capítulo que los tribunales no pudieron concluir.

El escenario del crimen no fue un callejón oscuro, sino el parqueadero del exclusivo conjunto residencial Horizontes, en el sector de Villa Campestre (Puerto Colombia). Mayra Alejandra, quien se encontraba en el lugar visitando a unos conocidos, fue emboscada por sicarios que no le dieron tiempo de reaccionar: siete impactos de bala terminaron con su vida en el acto.
El peso de un fantasma llamado ‘Los Costeños’
Para las autoridades, el nombre de ‘la Mona’ no era desconocido. Su pasado estaba inevitablemente ligado al de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, el temido jefe de la estructura criminal ‘los Costeños’, de quien fue pareja sentimental.
En febrero de 2023, la vida de lujos de Vera Duarte se detuvo abruptamente tras ser capturada en un apartamento del norte de Barranquilla. La Fiscalía la acusaba de ser el cerebro financiero detrás de la organización, señalándola de:
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Financiar grupos armados ilegales.
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Extorsión agravada.
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Apropiación ilegal de tierras e inmuebles mediante videollamadas de intimidación junto a su entonces pareja.

El giro judicial: A pesar de la gravedad de las acusaciones, el fantasma de la cárcel se desvaneció meses después. Un juez de control de garantías ordenó su libertad inmediata tras determinar que la Fiscalía se había basado en testimonios sin verificar, derrumbando las pruebas que la vinculaban con el ala criminal.
Hoy, la libertad que le otorgó la ley quedó truncada en un estacionamiento de Villa Campestre. Mientras la Policía Metropolitana de Barranquilla despliega las primeras investigaciones, queda en el aire la gran incógnita: ¿se trató de un ajuste de cuentas del pasado o de un silenciamiento definitivo?

