“¿El Concejo para qué?”
Mientras miles de ciudadanos en Barranquilla enfrentan aumentos desbordados en el impuesto predial, surge una pregunta inevitable:
¿dónde estuvo el control político cuando se aprobó el presupuesto que hoy sustenta estos cobros?
El cabildo distrital hoy cita debates y pide explicaciones, pero fue esa misma corporación la que avaló un presupuesto con proyecciones de ingresos elevadas y poco realistas, sin un análisis riguroso que anticipara el impacto en el bolsillo de los contribuyentes.
Predial por las nubes: ciudadanos reciben facturas hasta 3 veces más altas
Los números generan dudas: incrementos del 21 % en ingresos corrientes, 25 % en tributarios y 17 % en no tributarios, en una economía que apenas crece cerca del 2,8 %. La pregunta es clara:
¿sobre qué sustento técnico se aprobaron estas cifras?
La ciudadanía no solo cuestiona el aumento del predial, sino la aparente desconexión entre quienes toman decisiones fiscales y la realidad de los barrios, donde el ingreso no crece al mismo ritmo que los impuestos.
Hoy, cuando el malestar es evidente, el llamado a debate parece tardío. Para muchos, el problema no es solo el alza del predial, sino la falta de control, rigor y responsabilidad en decisiones que comprometen el futuro financiero de la ciudad.
Porque más allá de los discursos, el rol del Concejo no es reaccionar cuando estalla la crisis, sino prevenirla.

