López señaló que la disminución de los ingresos de los legisladores no debe interpretarse como un castigo político, sino como un acto de empatía con millones de colombianos que trabajan durante todo el mes y aun así enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas.

“El poder público tiene que dar ejemplo y acercarse a la realidad de la gente. No podemos seguir legislando de espaldas a un país donde la mayoría vive con ingresos muy inferiores”, afirmó el dirigente del Congreso.
El presidente de la Cámara enfatizó que, en uno de los países más desiguales del mundo, las decisiones del Estado deben reflejar un compromiso real con la equidad y la austeridad, especialmente desde las más altas instancias del poder.
Sus declaraciones se dan en medio del debate nacional por la eliminación de la prima especial y la reducción de los beneficios económicos de los congresistas, una medida que ha generado reacciones divididas dentro del Legislativo y la opinión pública.

