Las playas de Puerto Colombia continúan perdiendo terreno frente al mar debido al fuerte oleaje que afecta al Caribe colombiano, una situación que ha golpeado con fuerza a los comerciantes ubicados en el sector del muelle, quienes advierten una crisis económica creciente por la erosión costera.
Según los reportes meteorológicos, los vientos de hasta 46 km/h que se presentan en Atlántico, Magdalena y Bolívar están generando olas de entre 2 y 2,8 metros, intensificando el desgaste de la franja costera y poniendo en riesgo la infraestructura de varios establecimientos construidos a pocos metros del mar.
Los afectados aseguran que, durante el último año, al menos 15 negocios han sufrido daños considerables, algunos de ellos obligados a cerrar definitivamente, justo en una de las temporadas más importantes para el turismo y la economía local.

“El mar avanzó sin control. Cada vez hay menos playa y más pérdidas. Necesitamos soluciones urgentes, como espolones u otras obras de contención, porque así no podemos seguir”, expresó Omar Restrepo, comerciante del sector, quien confirmó el cierre de uno de sus locales.
Frente a esta situación, el Ideam mantiene alerta naranja en Atlántico, Bolívar y Magdalena por el fuerte oleaje y las intensas brisas, mientras que el resto de la región Caribe, incluido San Andrés, Providencia y Santa Catalina, permanece en alerta amarilla.
A este panorama se suma la temporada seca, que ha llevado a las autoridades a emitir alertas por alto riesgo de incendios forestales. En Puerto Colombia, un incendio registrado cerca del Castillo de Salgar obligó a la intervención del Cuerpo de Bomberos del municipio.

Los organismos de socorro reiteraron el llamado a la comunidad para evitar quemas, fogatas o cualquier actividad que pueda generar incendios, ya que las fuertes ráfagas de viento podrían agravar rápidamente cualquier emergencia.
Entre tanto, los comerciantes insisten en que se requieren acciones inmediatas y coordinadas por parte de las autoridades locales y departamentales para frenar la erosión y salvaguardar una de las zonas turísticas más emblemáticas del Atlántico.

