La palabra ‘mermelada’ vuelve a generar controversia en la política colombiana. Esta vez, la discusión surgió dentro del Centro Democrático, colectividad que respalda al presidente Abelardo De La Espriella, tras las advertencias del expresidente Álvaro Uribe sobre posibles gestiones burocráticas entre congresistas y el Gobierno.
Uribe pidió a los integrantes de su partido abstenerse de entregar hojas de vida al Ejecutivo y le solicitó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, que tampoco las requiriera. En sus declaraciones mencionó al representante Mateo Hidalgo, a raíz de una conversación que, según la interpretación inicial del expresidente, involucraba la solicitud de dos hojas de vida.
Sin embargo, Hidalgo salió a aclarar lo ocurrido. Negó que el ministro le hubiera solicitado nombres para ocupar cargos públicos y reconoció que utilizó una expresión equivocada al explicarle la situación a Uribe. Según su versión, la conversación estuvo relacionada con la necesidad de encontrar personas idóneas para dirigir una empresa cuya situación le preocupaba. Gómez Martínez también rechazó cualquier ofrecimiento de cargos a cambio de respaldos políticos.
La controversia coincide con el trámite de la Ley de Rescate Económico, iniciativa del Gobierno que necesita respaldo en el Congreso y que contiene medidas tributarias que generan reparos entre algunos legisladores del propio uribismo.
En medio de este escenario, Uribe convocó para este jueves 5 de noviembre, a las 12:00 del mediodía, a las bancadas de Senado y Cámara del Centro Democrático.
La reunión abordará la posición del partido frente a la reforma económica, la agenda legislativa y las relaciones con el Ejecutivo.
La discusión deja una pregunta sobre la mesa: ¿qué ocurrió realmente en la conversación entre el ministro y el representante, y hasta dónde llegan las gestiones burocráticas en medio de las negociaciones políticas?







