Cuatro presuntos integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidas como Clan del Golfo, fueron capturados en operativos realizados en los municipios de Betulia y Santa Fe de Antioquia. Los detenidos son señalados de estar vinculados al ataque en el que murieron dos subintendentes de la Policía Nacional.
Entre los capturados figuran alias ‘Caliche’, señalado por las autoridades de desempeñarse como coordinador de sicarios de la subestructura Edwin Román Velásquez Valle, y otros tres presuntos integrantes identificados con los alias de ‘Pachito’, ‘Valeria’ y ‘Lina’.
Según la información oficial, los cuatro estarían relacionados con el ataque ocurrido en Betulia, Antioquia, en el que perdieron la vida los subintendentes Wilmer Ovidio Gallego Sepúlveda y Edwin Danilo Chamorro Bastida.
Las capturas representan un avance en la investigación por el asesinato de los uniformados. Sin embargo, la responsabilidad individual de los detenidos deberá establecerse dentro de los respectivos procesos judiciales.
Alias ‘Niño Potro’, requerido en extradición
En un procedimiento separado, realizado en Nuquí, Chocó, las autoridades capturaron a alias ‘Niño Potro’, quien es requerido en extradición por Estados Unidos.
De acuerdo con los reportes oficiales, el detenido sería el encargado de coordinar el envío de cerca de dos toneladas de cocaína mensuales. Las autoridades no detallaron en la información suministrada las rutas utilizadas para movilizar el estupefaciente ni los destinos de los cargamentos.
Su captura se suma a las operaciones adelantadas contra las estructuras señaladas de participar en el narcotráfico y otras actividades criminales en distintas regiones del país.
Continúan los operativos contra el Clan del Golfo
Las autoridades anunciaron que mantendrán las acciones para ubicar a otros presuntos integrantes de esta organización y ponerlos a disposición de la justicia.
Los procedimientos en Antioquia y Chocó apuntan a dos frentes distintos: esclarecer el asesinato de los policías y avanzar contra las redes de narcotráfico atribuidas a integrantes de las AGC.
Los capturados deberán responder por los hechos que les sean imputados dentro de los procesos correspondientes. Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades buscan establecer el alcance de las estructuras y las funciones que presuntamente cumplían los detenidos.

