El sistema de pagos inmediatos Bre-B cerró su primer año de operación con resultados que superaron las expectativas iniciales y ahora el Banco de la República prepara nuevas medidas para ampliar sus posibilidades de uso.
Durante un foro realizado con motivo del primer aniversario del sistema, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, destacó el crecimiento de Bre-B y señaló que uno de los principales retos será avanzar hacia una interoperabilidad todavía mayor entre las entidades financieras y los sistemas de pagos.
Según las cifras presentadas por Villar, Bre-B actualmente registra alrededor de 240 millones de transacciones al mes y moviliza aproximadamente $30 billones mensuales.
El crecimiento también se refleja en los picos de utilización. El pasado primero de octubre se registró un récord de 10,4 millones de transacciones en un solo día.
Pagos rápidos y disponibles las 24 horas
Una de las características que ha impulsado la adopción de Bre-B es la posibilidad de realizar pagos y transferencias de manera inmediata, durante las 24 horas del día, los siete días de la semana.
El gerente del Banco de la República explicó que aproximadamente el 76 % de las operaciones son inferiores a $100.000, mientras que el valor promedio de una transacción se ubica alrededor de los $150.000.
Las denominadas llaves también se han convertido en uno de los elementos centrales del sistema. Actualmente existen cerca de 110 millones de llaves, asociadas a unos 36 millones de usuarios.
De ese total, alrededor de 57 millones de llaves cuentan con al menos un caso de uso, mientras que las llaves alfanuméricas superan los 30 millones.
Los códigos QR también hacen parte de las herramientas que permiten realizar pagos dentro del ecosistema.
Más entidades se han conectado
Otro de los indicadores destacados por Villar fue el crecimiento en el número de participantes.
Según el gerente del Banco de la República, Bre-B comenzó con 25 entidades financieras, posteriormente llegó a 128 y actualmente cuenta con alrededor de 246 participantes.
Las cooperativas representan más de la mitad de los participantes, mientras que seis entidades de pagos interactúan actualmente con el sistema.
Para el Banco de la República, esta expansión contribuye a generar mayor competencia y facilita que entidades de diferentes tamaños puedan participar en el ecosistema de pagos inmediatos.
El reto: más operaciones entre sistemas
Aunque Villar calificó como exitoso el primer año de Bre-B, también identificó varios desafíos para la siguiente etapa.
El primero está relacionado con la interoperabilidad. El objetivo será conseguir que las operaciones entre diferentes sistemas sean todavía más fluidas y que los usuarios puedan realizar transacciones independientemente de la entidad o plataforma desde la que operen.
El segundo desafío es la resiliencia operativa, con la necesidad de fortalecer la infraestructura y mejorar la respuesta ante eventuales interrupciones del servicio.
También se plantea establecer protocolos más sólidos para atender controversias y reforzar los procesos de consolidación del sistema.
Buscan ampliar los montos de las operaciones
El tercer gran reto es la innovación y escalabilidad de Bre-B.
Villar explicó que existe un proyecto en etapa de comentarios que busca ampliar las capacidades del sistema y permitir que pueda utilizarse en segmentos de operaciones de mayor valor.
Actualmente, el monto máximo permitido para una operación se encuentra alrededor de los $11 millones, y el Banco de la República estudia alternativas para ir más allá de ese límite en determinados segmentos.
El objetivo, según explicó el gerente del Emisor, es que Bre-B continúe creciendo sin perder las características que han impulsado su adopción: rapidez, disponibilidad, interoperabilidad y facilidad de uso.
Con 240 millones de transacciones mensuales y $30 billones movilizados cada mes, el sistema se encamina así hacia una nueva etapa, en la que el Banco de la República busca ampliar su alcance y fortalecer la infraestructura que sostiene los pagos digitales en Colombia.

