Wilder Molina Colina-colaborador.
Junior tiene su suerte echada en el torneo finalización, el plantel sigue cuesta abajo. Agonizando en los últimos lugares, eliminado y sin poder sumar.
Sus presentaciones bajo el mando del ex-arquero Viera, dejan mucho que desear.
Tomamos como ejemplo el Juego ante Bucaramanga, en el cual se desperdiciaron oportunidades de gol con el arco desguarnecido. Convirtió Luis Fernando Miguel un penalti y le taparon otro. Y qué decir del cuarteto defensivo con claros errores que fueron bien capitalizados por los delanteros del Bucaramanga.
No le permitieron la continuidad a Alfredo Arias, bicampeón con Junior, a quien no se le dieron los primeros resultados.
Lo cambiaron por Mario Sebastián Viera, sin ninguna experiencia en la A y quien había fracasado con el Real Cartagena en la B.
Fue un cambio alegron y caprichoso del presidente del club Antonio Char y los resultados siguen siendo negativos, ya eliminado de estar entre los ocho primeros.
Llevaba Junior mucho tiempo que no se ubicaba en los últimos lugares. No ha podido Viera con la responsabilidad, el plantel no tiene mejoría y cómo la tendría, si el nuevo técnico no tiene argumentos para conducir el plantel rojiblanco.
Se perdió el segundo semestre, las posibilidades están lejos y mientras no se gane, no se puede aspirar a estar entre los primeros ocho del fútbol profesional colombiano.
Hay que pensar en el próximo torneo del 2027, pero con un entrenador de categoría reconocida y un revolcón en el plantel para borrar la mala imagen que tienen en el rentado nacional, de bicampeón a estar entre los peores del presente campeonato. Qué vergüenza, Barranquilla no se merece un Junior en esas condiciones.

