La Policía Metropolitana de Santa Marta entregó el balance de las acciones operativas y preventivas desarrolladas durante la última semana en la capital del Magdalena, con resultados en materia de capturas, incautaciones y aplicación de medidas para preservar la convivencia ciudadana.
De acuerdo con el reporte oficial, durante este periodo fueron capturadas 35 personas por diferentes delitos. De ellas, 26 fueron detenidas en flagrancia, mientras que las nueve restantes fueron capturadas en cumplimiento de órdenes judiciales.
En medio de los procedimientos adelantados por los uniformados también fueron incautadas dos armas de fuego, además de nueve armas cortopunzantes, elementos que, según la institución, hacen parte de los controles desplegados para prevenir hechos que puedan afectar la seguridad de los ciudadanos.
Las autoridades informaron además sobre la recuperación de una motocicleta que había sido reportada como hurtada y la incautación de más de 340 gramos de sustancias estupefacientes, como resultado de los diferentes operativos realizados en la ciudad.
En materia de convivencia, la Policía indicó que durante la última semana fueron impuestas 178 medidas correctivas por comportamientos contrarios a las normas establecidas para la convivencia ciudadana.
El comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, coronel Jeyson Haird López Puerto, destacó que las acciones continuarán desarrollándose en diferentes sectores de la ciudad.
“Reiteramos nuestro compromiso en continuar desplegando acciones operativas y preventivas que permitan contrarrestar los delitos que afectan la seguridad ciudadana”, señaló el oficial.
Asimismo, la institución hizo un llamado a los habitantes de Santa Marta para que reporten oportunamente cualquier situación que pueda representar un riesgo para la seguridad o la convivencia, a través de la línea 123.
El balance se conoce en medio de los operativos que mantiene la Policía Metropolitana en Santa Marta, con énfasis en la prevención del delito, el control de armas y estupefacientes y la atención de comportamientos que puedan alterar la tranquilidad de los ciudadanos.

