Comerciantes recibieron recomendaciones de autoprotección y orientación para denunciar oportunamente cualquier amenaza o exigencia económica.
Desde muy temprano, uniformados del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) de la Policía Nacional llegaron al mercado de Baracoa del municipio de Magangué, donde recorrieron locales y establecimientos para hablar cara a cara con los comerciantes sobre cómo prevenir la extorsión.
La jornada permitió que los policías escucharan las inquietudes de vendedores y propietarios de negocios, mientras entregaban recomendaciones para identificar llamadas sospechosas, mensajes intimidatorios y otras modalidades utilizadas por los delincuentes para exigir dinero.
Entre frutas, verduras, víveres y el movimiento cotidiano del mercado, los uniformados reiteraron un mensaje sencillo pero fundamental: ante una amenaza, no pagar, no negociar y denunciar inmediatamente a través de la línea gratuita 165 del GAULA.



Don Luis, comerciante del sector, destacó la presencia de los uniformados. “Para nosotros es importante ver a la Policía aquí, hablando directamente con los comerciantes y explicándonos qué debemos hacer si algún delincuente intenta intimidarnos. Eso nos da más confianza para denunciar”, expresó.
Durante el recorrido también se recordó a los comerciantes la importancia de no suministrar información personal o financiera a desconocidos y evitar realizar transferencias de dinero ante llamadas que generen presión, miedo o amenazas.
El coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, comandante del Departamento de Policía Bolívar, señaló que estas actividades buscan fortalecer la confianza entre autoridades y ciudadanía. “Queremos que nuestros comerciantes sepan que no están solos. Ante cualquier intento de extorsión, la recomendación es no pagar y denunciar inmediatamente a través de la línea 165. Nuestro GAULA está preparado para orientarlos y acompañarlos”, afirmó.
La Policía Nacional continuará llevando estas jornadas preventivas a establecimientos comerciales, plazas de mercado y sectores de mayor actividad económica, con el propósito de anticiparse a las acciones de quienes pretenden afectar el patrimonio y la tranquilidad de los ciudadanos.
La invitación de las autoridades es clara: romper el silencio y denunciar. Una llamada oportuna puede evitar que una amenaza termine convirtiéndose en una extorsión y, además, aportar información para identificar y capturar a los responsables.

