La solicitud del AMB y del operador tecnológico genera incertidumbre entre transportadores y usuarios que ya adquirieron las tarjetas de pago electrónico.
Una nueva situación genera incertidumbre alrededor del funcionamiento del Sistema Integrado de Transporte Público de Barranquilla (SIBUS). El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) y Nebula Engineering S.A.S., empresa encargada del componente tecnológico del sistema, habrían solicitado a varias empresas de transporte urbano la devolución de los validadores instalados en sus vehículos.
La determinación habría sido comunicada a los operadores sin que, hasta el momento, se conozcan públicamente todos los detalles sobre las razones que llevaron a solicitar el retiro de estos dispositivos.
Los validadores cumplen una función fundamental dentro del esquema de recaudo electrónico, pues permiten a los pasajeros utilizar las tarjetas habilitadas por el sistema para pagar el valor del pasaje.
Por esta razón, la eventual devolución de los equipos plantea interrogantes sobre el funcionamiento del mecanismo de pago y sobre el destino de las tarjetas que ya fueron adquiridas por miles de usuarios.
¿Qué pasará con el dinero de las tarjetas?
Uno de los principales interrogantes tiene que ver con los pasajeros que compraron las tarjetas precisamente para evitar el uso de efectivo al momento de abordar los buses.

Si los validadores dejan de estar disponibles, los usuarios necesitan conocer qué ocurrirá con los saldos que permanezcan asociados a sus tarjetas, si podrán utilizarlos posteriormente y cuál será el procedimiento en caso de que se determine la devolución del dinero.
También está pendiente conocer si el retiro de los equipos hace parte de una transición hacia una nueva plataforma tecnológica o si representa un cambio más amplio en el modelo de recaudo del transporte público colectivo.
Transportadores esperan claridad
La situación también genera inquietudes entre las empresas transportadoras, debido a que los validadores hacen parte de la infraestructura tecnológica implementada para el funcionamiento del SIBUS.
Hasta ahora no se ha divulgado de manera amplia un cronograma que permita conocer cuándo serían retirados los equipos, qué cantidad de dispositivos estaría involucrada y cuál será el mecanismo que se utilizará mientras se define el futuro del sistema.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las dificultades y desafíos que ha enfrentado la implementación tecnológica del SIBUS y la necesidad de entregar información clara a los usuarios que adoptaron el sistema de pago electrónico.
Mientras se conocen mayores detalles, persisten preguntas sobre el futuro de los validadores, las tarjetas, los saldos de los pasajeros y el modelo de recaudo que utilizará Barranquilla en el transporte público.

