Una nueva declaración del general William Rincón ante la Fiscalía abrió un capítulo que podría conectar las denuncias sobre presuntas irregularidades en la contratación de la Policía Nacional con el asesinato de su hijo, Juan Felipe Rincón, ocurrido el 24 de noviembre de 2024 en Bogotá.
La declaración fue entregada por el oficial en una diligencia ante la Fiscalía 46 Seccional de la Unidad de Administración Pública, dentro de una investigación relacionada con posibles irregularidades en procesos contractuales de la institución durante los años 2023 y 2024. Según la información conocida por 6AM W, Rincón había denunciado previamente estos asuntos ante organismos de control.
Uno de los nombres que aparece en el relato es el de Andrés Vanegas, a quien el general relaciona con diferentes empresas y uniones temporales que, según su declaración, habrían concentrado una parte importante de la contratación de la Policía.
La declaración hace referencia además a un posible vínculo entre Vanegas y William Salamanca, hijo del entonces director de la Policía, general William René Salamanca. Rincón plantea que esa relación de amistad pudo haber tenido incidencia en la adjudicación de contratos, aunque se trata de señalamientos que deberán ser establecidos o descartados por las autoridades competentes.
El general cita en su declaración una auditoría de la Contraloría General de la República que, según el documento revelado, habría advertido sobre restricciones a la pluralidad de oferentes en determinados procesos de contratación de la institución. En ese contexto, Rincón habla de un presunto monopolio contractual que habría beneficiado a empresas relacionadas con Vanegas.
Las coincidencias que plantea Rincón
La parte más delicada de la declaración aparece cuando el general establece posibles coincidencias entre las situaciones que, según él, ocurrieron dentro de la Policía y los hechos que rodearon la muerte de su hijo.
Uno de los episodios mencionados involucra a la coronel retirada Fabiola Bejarano, a quien Rincón identifica como cercana al entonces subdirector de la Policía, general Nicolás Zapata.
De acuerdo con su relato, meses antes del asesinato de Juan Felipe, Bejarano habría citado a Rincón a un almuerzo en Cafam Floresta y le habría solicitado priorizar el pago de una obligación judicial de aproximadamente 100 millones de pesos que la Policía tenía con ella.
Rincón manifestó ante la Fiscalía que interpretó aquella situación como un posible intento de entrampamiento, debido a la relación que, según afirmó, Bejarano mantenía con Zapata.
El general también relacionó a Bejarano con Arnoldo Duarte, quien, según su declaración, tendría un vínculo con Edgar Sotelo Duarte, padre de Katherine Sotelo Torres y Andrés Sotelo Torres, dos de los procesados en la investigación por la muerte de Juan Felipe.
La citación a la Dirección de la Policía
Otro episodio que Rincón puso en conocimiento de la Fiscalía ocurrió el 15 de agosto de 2024, cuando, según su declaración, fue citado a primera hora de la mañana por el entonces director de la Policía, general William René Salamanca.
Rincón aseguró que durante ese encuentro Salamanca le habló de un supuesto gurú o pastor que habría tenido una visión relacionada con la salud de varios generales y que había concentrado su atención particularmente en él.
Posteriormente, según el relato, Rincón fue sometido a un procedimiento médico que, de acuerdo con su versión, se prolongó durante varias horas y terminó con él intubado. El general aseguró que posteriormente solicitó su historia clínica y encontró diferencias entre lo que recuerda haber ocurrido y el tiempo consignado en el reporte médico.
La empresa que habría realizado el procedimiento, según la declaración, es Rimab, una compañía que Rincón relaciona con el contratista Andrés Vanegas. Este punto forma parte de los elementos que el oficial pidió que fueran examinados dentro de la investigación.
La hipótesis que pidió investigar
El general también mencionó la realización de polígrafos a personas cercanas a él mientras se encontraba en licencia de luto por la muerte de su hijo y una supuesta instrucción para que otros generales de la institución no asistieran al sepelio de Juan Felipe.
A partir de todos estos hechos, Rincón planteó ante la Fiscalía una hipótesis que deberá ser objeto de investigación: que las presuntas irregularidades contractuales y las tensiones internas que, según él, existían en la institución pudieron guardar alguna relación con el crimen de su hijo.
El oficial señaló particularmente a los generales William René Salamanca y Nicolás Zapata, además de Andrés Vanegas, y sostuvo que podrían haber tenido interés en evitar que él llegara a la Dirección General de la Policía debido a las contrataciones que, según su versión, estaban bajo cuestionamiento.
Rincón solicitó expresamente que se investigara una posible conexión entre los hechos que denuncia como presunta corrupción y el homicidio y tortura de Juan Felipe.
“Me permito solicitar se investigue la existencia de una conexidad de estos hechos de presunta corrupción con el homicidio y tortura de mi hijo”, señaló en su declaración.
El caso por la muerte de Juan Felipe Rincón continúa bajo investigación. La Fiscalía deberá determinar si las coincidencias planteadas por el general corresponden a hechos relacionados entre sí o si se trata de situaciones independientes.
Hasta el momento, de acuerdo con el material conocido, el general William René Salamanca fue consultado sobre los señalamientos, pero no había entregado una respuesta. El propio William Rincón manifestó que tampoco ofrecerá declaraciones públicas adicionales mientras avance el proceso y solicitó garantías para su seguridad.
La investigación judicial tendrá que establecer si existió realmente una conexión entre las presuntas irregularidades en la contratación de la Policía y el crimen ocurrido el 24 de noviembre de 2024, o si los hechos mencionados por Rincón obedecen a circunstancias independientes.

